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Antes salíamos a correr, ahora hacemos running

JOSÉ BARCIA TUCCELLI | Motivación para el cambio | Sábado 7 enero 2017 | 11:02

Cuando era bastante más joven estuve practicando atletismo en uno de los clubes de la comarca. No tuve grandes rendimientos, seguramente porque no contaba ni con las capacidades, ni con las dimensiones necesarias para tener éxito en las disciplinas en las que participé, o quizás porque llegué demasiado tarde a este deporte, que representaba un cambio muy grande respecto a mi deporte de origen, el fútbol.

Sea como fuere guardo muchos y buenos recuerdos de aquella época y de este deporte que sigo practicando, aunque sin los rigores de aquel entonces. Por este motivo, quede claro de inicio que nada de lo que aquí pueda estar escribiendo irá en contra de la práctica del atletismo en cualquiera de sus formas, ya que me parece muy acertada, y la recomiendo constantemente en mis trabajos tanto desde el entrenamiento personal como desde la psicología deportiva.

El problema, porque ya es un problema del que nos vienen avisando los médicos especialistas y que ocupan parte de algunos de sus congresos, es que se está practicando de manera desajustada. Demasiadas personas sin experiencia ni preparación previa se han calzado sus zapatillas y se han lanzado a la carretera.

Tengamos en cuenta que sin una base de preparación física, sea cual sea la carga que decidamos emprender va a significar un exceso, y todo extremo es negativo. Tal es así, que tenemos que leer en estos días artículos de revistas médicas que nos avisan de que algunas prácticas que venimos realizando a nivel social bajo esta moda, porque de eso queremos hablar, de la moda, serían tan negativas para nuestro cuerpo como lo es el sedentarismo.

Y es que el problema de las modas es que nos llevan de un extremo al otro sin ningún rigor ni cuidado, porque lo que desean realmente es sacar beneficio del impulso de consumo que generan. En este caso, de ropa deportiva, de venta de diferentes pruebas deportivas, productos para mejorar el rendimiento hasta de deportistas ocasionales, etc.

Nunca antes se vieron a tantas personas haciendo la compra en mallas de colores, y es que al ser una moda, queremos que los demás sepan que también nosotros practicamos, también nosotros somos partícipes. Nos gusta hacer lo que hacen los demás, aquello que parece que funciona, aquello que tiene éxito, y lo queremos hacer mejor que los demás, necesitamos el aplauso, y por ello, nos presentamos delante de los demás representando nuestro personaje.

Y por eso saltamos de un lado al otro según los bandazos que impone lo que es trending topic, la tendencia, aquello que vemos que la gente comparte en sus redes sociales, aquello de lo que se habla en los medios, porque si mucha gente lo hace será que está bien.

En este caso, cuando hablamos de correr, nos enfrentamos al problema de que un cuerpo que no está preparado para el esfuerzo que significa ponerse a correr está asumiendo una serie de riesgos que irán desde sus articulaciones hasta su sistema cardiovascular. Porque correr es muy aconsejable para mejorar la capacidad cardiovascular, pero si lo realizamos con una progresión y una serie de cuidados, de lo contrario estaremos imponiendo un estrés muy grande a un mecanismo que no está ni acostumbrado ni preparado y que podría fallar o verse perjudicado.

Lo mismo con nuestro sistema músculo esquelético. Escucho constantemente a personas que se quejan de dolores en sus articulaciones, desde rodillas hasta las distintas regiones de su columna vertebral porque se han puesto a correr y “les duele todo”. Y ya ni hablar de aquellos con grandes sobrepesos que deciden que se van a poner “en línea” y se ponen a correr una mañana por el Puente de As Pías pensando dramáticamente que lo único que necesitan es fuerza de voluntad y que acaban pagando con “sustos” de salud su temeridad.

El problema es que cuando “consumimos” el deporte, lo hacemos de la misma manera que consumimos otro producto, de manera abrupta. Lo hacemos de manera exagera un tiempo y, como lo hacemos mal, terminamos por creer que no es para nosotros y lo dejamos. Y esto es lo que queremos evitar, hacer ejercicio físico como hábito es extraordinariamente bueno para nuestra calidad de vida, y por eso es importante que nos asomemos al deporte con curiosidad y cuidado, dejándonos aconsejar y guiar.

Si nunca hemos cocinado y nos ponemos a hacer un plato sin mayor instrucción que nuestro ingenio seguramente terminaremos por tener que comer otra cosa o padeciendo los rigores del experimiento. Lo mismo sucede cuando hablamos de deporte.

Volviendo a ese pasado adolescente que mencionaba en el inicio en el que decidí correr federado, recuerdo que la gente de alrededor me miraba con extrañeza cuando me veían corriendo por calle, dudaban de mi salud mental cuando lo hacía con lluvia o se echaban las manos a la cabeza cuando sabían que correría una media maratón.

Ahora, cuando le dices a alguien que vas a correr una media maratón te preguntan si lo vas a hacer por monte, con desnivel, o si no te van a poner obstáculos con alambres y fuego por el medio, porque solo correr es poca cosa. Y lo peor es que nos hemos puesto a consumir estos productos manufacturados de consumo deportivo rápido y tan insalubres como algunos tipos de comida rápida, que hasta personas que nunca han realizado ejercicio antes se inscriben en pruebas cuyos nombres invitan a sentirnos como guerreros.

No hay nada de malo en realizar cualquier prueba deportiva si estamos preparados para ello, si nos gusta y nos ayuda a disfrutar de nuestra naturaleza que siempre invita al movimiento, pero hagámoslo con rigor y cuidado, porque de lo contrario la pieza que acabaremos pagando será nuestra propia salud.

Es un placer ver cómo en nuestra comarca se organizan pruebas deportivas, carreras, para festejar el Fin de Año y la llegada del 2017, esa posibilidad metafórica del nuevo comienzo, de las nuevas oportunidades. Es un gran acierto como alternativa saludable frente a las opciones más clásicas de las comilonas descontroladas, del sedentarismo extremo y del consumo de alcohol. Y es un gran acierto también dar la oportunidad desde la propia normativa y la explicación de las pruebas de que cada uno participe como pueda, corriendo o andando.

Podemos disfrutar del esfuerzo cuando realizamos ejercicio, sin duda nos ayudará tanto a nivel físico como psicológico, sobreponernos a los malos momentos nos hará más fuertes, incrementará nuestra autoestima y nos dará el apoyo para superar los retos de nuestra vida. Pero vamos a tratar de hacerlo “con xeito” porque si seguimos por el camino que vamos comprobaremos como esta moda del running se irá tan rápido como llegó, y nos quedaremos de nuevo solamente aquellos que salimos a correr.

José Barcia Tuccelli es licenciado en Educación Física y en Psicología y tiene una amplia experiencia en el campo del ejercicio físico, la salud y el deporte de rendimiento. Para más información podéis visitar su página de Facebook.

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