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Bello Ferrol

RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Lunes 14 septiembre 2015 | 20:18

Septiembre estira las sonrisas. Rejuvenece la piel. Enrojece el sol del atardecer. Refresca las orillas acaloradas de Doniños o San Xurxo. Hace más agreste y más hermoso todavía el escenario que nace desde Monteventoso. Abre la veda a las reuniones a escondidas, donde se detiene el tiempo por obra y gracia del otoño.

La panorámica ferrolana que a todos fascina (foto: Turgalicia)

La panorámica ferrolana que a todos fascina (foto: Turgalicia)

Arrincona la melancolía, estrena un nuevo curso. Total, el nuevo curso se estrena cuando tú quieras. Cuando el cuerpo te lo pida, cuando sus ojos te llamen a gritos, cuando una cerveza te acerque a su labio travieso. Si la ilusión te devora, dile que está más guapa que nunca. Que saltan sus mensajes en el teléfono y se enciende mi mente, que lo que está por venir me mantiene vivo a su lado.

Todo renace cuando y como menos te lo esperas. Quizá la frase optimista por excelencia pueda aplicarse pronto al barrio que llevo en mi corazón. Al Ferrol Vello en el que salté a la vida fuera del nido, en el que me enamoré, sonreí y desesperé. Una sala de conciertos que diversifica la oferta de esta ciudad menguante es una excelente noticia.

El traslado de la mejor pizzería a la calle de moda que ya ocupan un puñado de restaurantes de vanguardia no se quedó atrás días antes. Puede que con paraguas, porque en Ferrol parece que nunca deja de llover y no acabamos de ver la salida, haya motivos para la esperanza. Ojalá. Me encantaría creerlo.

Eladio y los Seres Queridos llenaron la nueva sala Cuerda Floja en su inauguración (foto: Raúl Salgado)

Eladio y los Seres Queridos llenaron la nueva sala Cuerda Floja en su inauguración (foto: Raúl Salgado)

Creer que existe gente hasta ahora escondida que se anima a dar el salto, a elevar la moral y sacar adelante entre todos semejante desastre. Con cabeza, tampoco vamos a seguir pensando que esto será el paraíso de antaño. Si nada volverá a ser igual en España, qué decir aquí.

No sé si será factible desterrar, en cambio, topicazos que nos vinculan con Detroit, que nos venden como rancios apegados a canciones de los 80 y orgullosos de los alrededores, pero no del centro histórico. Ni sabemos vendernos ni sabemos frenar las críticas baratas.

Los que residimos aquí la mayor parte del año tenemos capacidad para replicar tantas cosas que se cuentan gratuitamente, pero puede que la pereza nos gane. Ya van muchas. El fantasma del desempleo, común a todo el país, es nuestra mayor amenaza.

Amboage, milla de oro del terraceo (cedida)

Amboage, milla de oro del terraceo (cedida)

También el de una generación talentosa como pocas que no encontró su hueco en una localidad pequeña como para acoger diferentes sensibilidades en feliz convivencia. España es ahora territorio de trincheras, o conmigo o contra mí. Esta esquina acrecienta las desigualdades de esa clase.

Escuchemos lo que nos piden con insistencia los que vienen a quedarse, ellos traen la frescura de sitios más prósperos y tienen la receta. No nos quedemos con nuestras apuestas eternas. No, no es una ciudad fea. No. Pero tampoco abunda el ambiente, el anochecer desabriga las calles de la tableta de chocolate que forma A Magdalena.

Se nos atribuye una actitud hostil y demasiado pesimista entre nosotros mismos y yo me sumo. Sinceramente, a nadie le obligan a quedarse o a regresar si es para afear por afear. Yo creo en Ferrol. He trabajado fuera y no vuelvo con ira. Es mi lugar y no es lugar pequeño, sino un punto del mapa con historia y ganas que merece atención.

Lo bueno de lo que se ocurra a los nativos y lo mejor de los foráneos. Ah, ni somos del Caudillo ni somos más o menos franquistas que tantas y tantas ciudades o gentes. Ni la ría es la única que está sucia. Ya está bien de generalizar. Seremos diversos si la izquierda y el sindicalismo afloraron como en pocos lugares, digo yo.

Y peculiares… los hay en cualquier sitio. Tenemos que seguir haciendo barcos, pero muchas más cosas. Para volver a ser más y mejores, para seguir viendo y siendo vistos. Forever young…

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