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Saldrá el sol

RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Martes 31 diciembre 2013 | 14:29

Algunas revistas siguen regalando calendarios cuando el año muere. Fotografías sugerentes, imágenes del paisaje conocido. Para colgar de la pared de la cocina o para tener a mano en los momentos en que se hace necesario.

No voy a dármelas de servicio público. Seguro que ya os consta el rosario de acontecimientos. El anuario que está por redactar. En unas horas abriremos el 2014. La primera hoja de ese almanaque tendrá sentido.

Unos recibirán al Año Nuevo en bares con estilo, otros en un pub. O en una fiesta con los deseados. Cualquier garito, quizá el nuevo Tartaruga -aunque me hayan dicho que la mezcla de músicas aturde al más pintado-. De Magdalena a Sol parando en Real.

La escalera del Galeón. The Cure y Ace of Base. Luces, espejos, copas y empujones. ¿El Dolce Vita otra vez de moda? Voy viejo. Hasta para madrugar. El 5 de enero el Racing cambia la hora. Juega por la mañana y quiere gustarse otra vez ante los suyos.

Permitirse el sueño de seguir arriba, de otear la Segunda otra vez. A las 12, porque por la tarde los Reyes llegarán de nuevo al puerto, en la lancha de Mugardos. Se subirán a las carrozas, barbas y color oscuro en la piel, para ilusionar a todos.

Para dar carpetazo a las semanas de la sonrisa en la cara, de los recuerdos. Tras los Magos, celebramos el patrón. San Julián, la terraza del Jofre y el arroz con leche gratis. Vestidos de domingo para pelear por un cuenco. El día más ferrolano del año. Costó que los comercios abriesen, pese a ser el primer día de rebajas. Evitar la desbandada hacia la capital. Bolsas llenas de ansia por remontar la cuesta.

Las semanas pasarán de manera muy pausada. De repente, querrás ser otra persona por un rato. Disfrazarte y tenderle la mano al Carnaval. Tan clásico como las Pepitas, que en 2014 tendrán que concretar cita en la agenda.

El 19 de marzo es miércoles. No es festivo local. Por qué no renovarlas, por qué no acercarlas carentes del aroma que a algunos les molesta. Ahora son de interés turístico autonómico, mientras la Semana Santa aspira a internacionalidad.

Viernes Santo, 18 de abril. Brazos arriba, tronos en Armas ante la emoción de una plaza llena. Aunque caigan chuzos de punta. La urna del Santo Entierro en el silencio de A Magdalena. Los ramos del primer Domingo. Los aplausos en el Casino. Caladiños de San Julián a Amboage, velas en mano. Las estampas, las pandillas.

Saldrá el sol. Las faldas se acortarán, las camisetas enseñarán mucha porción de brazo. Sudaremos con estilo en Doniños y nos tumbaremos en el césped para ver a los surfistas. Lejos del bullicio, sin música que moleste nuestro susurro. Las terrazas serán nuestra segunda casa, el anochecer será eterno. No nos importará el otoño. Fuera melancolía. Pisaremos la misma playa, la misma arena. Bajo la lluvia.

Resguardados en el coche, con la radio a media voz, viendo cómo baten las olas. Buscando la inexistente plaza de aparcamiento en Esteiro para ver el partido y ponernos las botas otra vez. Como en las Fashion Night, como si la Casa do Patín supiese qué tramamos.

Y, cuando menos te lo esperes, estaremos terminando otra vez. La Santísima Trinidad: Semana Santa, verano y Navidad. Cuando todo recupera el fulgor de antaño. El retorno, el regreso a casa. La confianza, la comodidad. Los de siempre.

(foto: Concello de Ferrol)

(foto: Concello de Ferrol)

Jugar al escondite en San Felipe y “jipar” por sus rincones. Tapeando en el centro, bebiendo la primera copa en plena acera, paseando por la plaza sin reloj en tu muñeca. Dejando que nos empujen al fondo de la taberna.

Olfateando la ría a pie de muelle y reflexionando en Herrera. En el banco nuevo del parque, con ese mirador que marea. Pero, por el medio, sin tanto relumbrón, habrá semanas duras. No lo dudes. Estas fechas, en cierto modo, existen para poder olvidar.

Desconectar el cerebro y, según las posibilidades, rodearse de los seres queridos o echarlos de menos. El 8 de enero volveremos a la realidad. Pediremos carga de trabajo, que el flotel no venga solo en la carta de los de Oriente y sea real como ellos.

Que la calle del Sol respete nuestro dentado. La plaza de España ya no tendrá renos. Si te atreves, búscate en este artículo. Cuéntamelo, por alusiones. Elige tu día. 365. Para reír, beber, llenar el estómago y seguir girando orgullosos de nuestros orígenes.

Contentos, fíjate qué paradoja, por haber arrancado la mejor hoja de nuestro calendario y saber estrenar ciclo. ¿Te agobia ver todo el año por escrito? No te preocupes, luego irá a su ritmo. Sé que lo verás a mi lado, así que el feliz 2014 te lo digo en persona.

No echaré de menos el 2013. Aunque me dio alegrías, pero también cosas que olvidar. Creo que a casi todos. Por un año de felicidad. Sí, saldrá el sol.

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