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Alicia Seoane, fotógrafa: «Con Hierofanía pretendo que la gente sienta algo de ese espíritu que hay detrás»

MARTA CORRAL | Ferrol | Viernes 5 junio 2015 | 18:21

La fotógrafa y periodista Alicia Seoane apura la presentación de sus últimos proyectos antes de afrontar, dentro de poco más de un mes, el que suponemos será uno de los más importantes de su vida: la maternidad.

Si el pasado domingo descubría el telón de Atlas, exposición colectiva junto a otras siete fotográfas en su Estudio Abierto, este viernes hará lo propio con Hierofanía, un proyecto madurado desde hace más de dos años que ve la luz en forma de libro y exposición, a las 20:00 horas en la Galería Sargadelos de Ferrol.

Hierofanía es un trozo del trabajo personal de Alicia, sin principio ni fin, como ella misma explica, pues se trata de un concepto que ya había tocado en Fragmentos de Amnesia (2010) y sobre el que volverá, seguro, cuando sus fotos se lo pidan.

Viene del griego y significa «manifestación de lo sagrado». Reflexionó sobre él el filósofo Mircea Eliade en su obra Tratado de historia de las religiones, como la forma de tomar conciencia de que existe lo sagrado cuando nos llega a través de los objetos cotidianos, de nuestro «cosmos habitual».

También fue usado por el pintor Antoni Tàpies o el escultor Eduardo Chillida, como nos cuenta Alicia, que al descubrirlo, pudo ponerle nombre a aquello que realmente le impulsaba a capturar momentos: «Yo siempre me sentí vinvulada a nivel estético con este tema, pero el término hierofanía no lo conocía».

«Estas fotos son como una continuidad de Fragmentos de Amnesia, el trabajo está muy relacionado. Después de eso hice Mi abuela crece, una serie de fotos con las que pretendía acompañarla en los últimos años antes de morir, que fue para mí una forma de despedirme. Y luego surgió Hierofanía, que es una reflexión entre la vida y la muerte, las cosas que trascienden de lo cotidiano, lo material y lo que no lo es. El tránsito», explica.

No es un libro cerrado, más bien, puede ser un primer fascículo, porque el trabajo de Alicia -tanto el personal como el profesional-, gira en torno a lo que implican lo sagrado y lo espiritual en el día a día, pero siempre dentro de esa esfera mágica: «Reflexionando sobre que la vida no la podemos retener, que hay cosas que entregamos. Se trata de mirar desde dentro el paso de los días y ser conscientes de que nos estamos despidiendo a diario».

Para ella supone un punto de partida al que volver después de un tiempo «para seguir construyendo en ese lenguaje, en esa dinámica»: «No tiene principio ni fin. Yo no voy a fotografiar muy distinto a las hierofanías, ni siquiera una boda o un trabajo profesional lo hago muy diferente, siempre tiene esa parte de alma de las cosas que a mí es lo que me vincula a la fotografía».

Fotografía #1 de Hierofanía, por Alicia Seoane

Fotografía #1 de Hierofanía, por Alicia Seoane

Un proyecto colectivo

Alicia se apoyó en el crowfunding para poder editar el libro y, sin más ayudas que las aportadas por sus 59 mecenas -que podían contribuir donando de 5 a 500 euros-, imprimió en la madrileña imprenta Palermo una tirada de 100 ejemplares.

Cada ejemplar cuesta 23 euros: «Es un precio caro, soy consciente. Además, es un libro chiquitito, y no todo el mundo puede ver que te has matado con la edición, que está cosido, que hay hendiduras, que el papel es muy bueno… Es auto editado y está muy cuidado, por eso tiene ese precio. Si hubiese sido con ayudas institucionales sería más barato», explica Alicia.

En la tarea de editar, Alicia se apoyó en dos de los mejores, como ella misma reconoce, Carlos Albalá y Félix Fuente: «Son expertos en formatos de libros de fotografía, muy referenciales en la imagen, que respetan mi trabajo sin deshacerlo, y que te aportan la visión de un editor y diseñador gráfico, junto con un editor de imagen, que es un buen tándem. Son personas que no sólo creen en el arte de grandes artistas y apoyan los trabajos más pequeños».

Pero a la hora de seleccionar fotos, Alicia huyó de las miradas profesionales y prefirió preguntarle a su abuela, a su tía o a su pareja: «La realidad es que no han leído sobre el concepto de hierofanía, pero la gente cuando ve la exposición sí entra en un universo mágico de luces y de sombras, sí que ve fotos que parece que te abren el corazon y otras que parece que te duelen las entrañas. Ahí es lo que remite la imagen pura».

Una exposición pensada para un espacio

Como el músico que presenta su disco haciendo un concierto, Alicia Seoane presenta su Hierofanía de la mano de una exposición con todas las fotografías que incluye acompañadas de textos, para que sea «un paseo por el libro». Una muestra hecha a medida para la sala que le brinda la Galería Sargadelos: «La exposición está ideada para este espacio. Quiero moverla por otras salas, pero realmente está montada para este lugar», admite.

Confiesa que siempre se siente algo de vergüenza al exponer y que habrá quien comprenda su narrativa visual y otros que no: «Tampoco es necesario que la gente entienda. Yo pienso en las hierofanías y técnicamente no son más que fotos erróneas, o fotos que todo el mundo puede tener en los móviles. Es la esfera estética lo que me interesa. El concepto de que el momento siempre es pasado. Que estás fotografiando algo que te transciende. Que luego la foto ni te pertenece».

Ella no vive del arte, sino de su trabajo como fotógrafa profesional, de modo que no tiene la necesidad de hacer un arte más comercial: «¿Para qué me voy a poner barreras si ahora mismo tengo la libertad de hacer lo que me da la gana? Uno se ve, a veces, autocensurándose, por vergüenza. Por ejemplo, hablar de lo sagrado dentro de lo cotidiano siempre roza una esfera religiosa, y hay gente anti religiosa. Pero yo asumí que me interesa esa parte espiritual en la materia. No soy una persona sólo con valores materiales. Asumir eso fue algo bastante potente y liberalizador».

Alicia Seoane por Alicia Seoane

Alicia Seoane por Alicia Seoane

Un estudio por amor a la fotografía

Alicia montó su Estudio Abierto por «amor a la fotografía» y en él expone trabajos de profesionales y de aficionados, pero siempre buscando imágenes que vayan «más allá de la profesión», que son las que te introducen en un «universo colectivo y con las que las personas se pueden sentir identificadas».

No todo cabe en su estudio, ella busca fotos con alma, que lleguen a tocar a los espectadores: «En un trabajo personal es importante que el autor se moje y que diga qué le vincula a ese trabajo. Está guay ver a dónde llega la imagen como referente. Cada persona llega a una lectura diferente. Cada uno llega al viaje dónde quiere llegar. El arte no es tan lógico. No todo el arte tiene una misión de ser entendido. Con las hierofanías pretendo que la gente sienta algo relacionado con ese espíritu que hay detrás».

De hecho, Alicia busca que la gente se implique con su proyecto, y ha puesto en marcha el hashtag #Hierofanía para que todo aquel que quiera, deje su huella en forma de foto, capturando lo sagrado y lo efímero del día a día en las redes sociales: «Me divierte la idea de jugar con la reapropiación de imágenes de otras personas en futuras ediciones, para no atarme a la idea de la autoría, porque realmente la hierofanía no es de Alicia Seoane, es algo que esta ahí, que lo tomas en un momento y luego lo dejas. No cuento con que suceda nada extraordinario y que la gente suba mil fotos, pero será divertido».

La cultura en Ferrol

Pregunta obligada a todos los artistas ferrolanos: ¿Cómo ves el panorama cultural aquí?, ¿qué hace falta para los creadores? Alicia lo tiene claro: «Hace falta apoyo y cultura. No es un tema de espacios, aquí sobran los espacios. Está el Torrente que es enorme, ahora los centros cívicos de Canido y Catabois. Lo que hace falta también es que la gente se involucre, que haya espectadores. Ferrol es un sitio con poca cuota de asistencia de público. Si la gente no va, no se sigue invirtiendo en hacer cosas y los creadores pierden la esperanza».

Reconoce que tener apoyo institucional ayuda, pero no se refiere a otorgar subvenciones muy cuantosas, sino a ayudar a publicitar los eventos o a traer artistas y obras de fuera de Galicia, a sufragar gastos de logística: «No es tanto que te tengan que dar dinero, sino que te impulsen. No sólo generar un premio tipo el Lidera Ferrol, para que haya premiados. Faltan medios, apoyos y valoración positiva de lo que se hace. Que no todo sea traer a gente consolidada, sino apostar por lo joven y fresco. Se necesita apostar para que sigan surgiendo creadores. El espacio cultural no puede quedarse solo en lo de arriba».

Señala también que la poca gente joven que hay en Ferrol es un problema, porque las personas mayores son más cerradas al arte, y que sea un lugar pequeño en el que todos se conozcan tampoco es fácil, porque puede estar todo muy visto. Además, para intentar vivir del arte de manera legal, las cuotas de autónomos no están adaptadas a la profesión, que es muy estacional.

Pero Alicia sigue creyendo que hay proyectos realmente buenos que han sido despreciados por la gestión cultural del Concello, como la Semana da poesía Salvaxe, cuyos promotores se ven obligados a sufragar todos los gastos de sus bolsillos: «Estos 4 años que acabamos de pasar a mí me han parecido duros en el tema de la cultura. Se ha tratado a la cultura como negocio, como premio… Y el arte hay que fomentarlo, porque es bueno para la gente y para la ciudad. Además es un motor turístico y genera mucho empleo a su alrededor».

Crucemos los dedos para que la Cultura en Ferrol vuelva a escribirse con mayúscula y las instituciones sepan estar al lado de los artistas, de los proyectos y de los creadores. Mientras, podremos pasearnos por la Hierofanía de Alicia Seoane desde este mismo viernes y durante todo el mes de junio.

Quizás entonces sabremos ya ponerle nombre esa mota de polvo que brilla en la habitación reflejando la luz que se cuela entre las rendijas de la persiana y que miramos desde la cama, sin ganas de levantarnos. O a la huella del pie diminuto de un bebé en la arena de Ponzos durante nuestros paseos. Las pequeñas cosas que se van, pero que hemos tenido.

Fotografía #3 de Hierofanía, por Alicia Seoane

Fotografía #3 de Hierofanía, por Alicia Seoane

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