Home / Eume / Consejos para ir a un patrón y no morir en el intento

Consejos para ir a un patrón y no morir en el intento

MARTA CORRAL | Ferrolterra, Eume y Ortegal | Jueves 14 agosto 2014 | 16:55

Mañana es 15 agosto, o sea, Santa María. Una fecha en la que, junto al 25 de julio, proliferan las xuntanzas familiares a lo largo y ancho de la geografía gallega. Porque, si hay algo que sabemos hacer como nadie en Galicia, son los patrones -o la Patrona, como diría José Marín Ameneiros y media Cedeira-.

Esas fiestas en las que confluyen a partes iguales la comida, la bebida, la música, la familia, la bolla de manteca y el licor café. Que suelen grabar en nuestras retinas momentos memorables que servirán para recordar en sucesivos patrones y así retroalimentarse los unos de los otros.

Pues bien, con unos cuantos patrones a la espalda y con el firme propósito de velar por vuestra integridad física y psíquica, desde Ferrol360 queremos daros unos consejillos para sorberle todo el jugo a vuestras carallas. Tomad nota.

En todo patrón que se precie, se canta. Y si estamos hablando de auténticos especialistas se toca la gaita, el bombo, la pandereta y las cunchas. Cuando la euforia corre por las venas del personal y todos golpean la mesa con los puños, quien no se sepa las canciones, lo pasará mal.

Así que, ponte las pilas antes del día D. Empóllate el Miudiño, el Eu chorar chorei o domingho á tarde, el Ferrol, Ferrol donde yo nací, el A miña casa non quero que veñas y El Sacristán de Coimbra. Con estos seis temazos en el bolsillo, malo será que no puedas dar el do de pecho.

Fundamental no desayunar fuerte el día que vayas a un patrón. Un café bebido, un té o un colacao será suficiente, pero te arrepentirías enseguida si fuerzas con el par de tostadas habitual. Estás en Galicia, mentalízate, como diría Cristina Moreira en su ya mítico monólogo sobre las bodas: «Haberá comida a fartar». Eso sí, si tienes el estómago sensiblón, enchúfate un omeprazol en cuanto salgas por la puerta de tu casa, minimizarás los daños.

Los patrones de verdad tienen que ser en la aldea, no hay otra. No hay piso urbano que pueda albergar una mesa en condiciones, eso es así. Entonces, hay que decidir cómo llegamos. Lo mejor es acoplarse en algún coche o usar el transporte público -si las estrellas se alinean y tienes la suerte de que haya un bus que llegue hasta allí-. Recuerda que es probable -muy probable, casi seguro-, que bebas algo de alcohol y no puedas conducir a la vuelta.

Muy importante que no llegues muy pronto, pero tampoco muy tarde. Si te presentas en la casa antes de tiempo tendrás que ayudar a poner la mesa, hacer las ensaladas -suelen ser decorativas-, mover sillas y soportar el estrés de los anfitriones. Si te pasas de hora, además de caerte el vacile habitual, podrás perderte alguno de los suculentos entremeses. ¿Lo mejor? Llegar a mesa puesta y con el churrasco a medio hacer, para trincar tu copita de vino y picar un poco de jamón mientras no se come oficialmente. Un apunte: no te lances al vino con ansia, el que maneja bien los tempos, vencerá.

No vayas nunca de manos vacías. A un patrón hay que llevar algo y punto. Pero ojo, mejor si no lo has hecho tú. Es decir, sería genial aparecer con unos licores, una proya o una empanada -clásicos que nunca pasan de moda-, que arriesgarse con una creación propia, pasarse toda la mañana cocinando y, si tiene éxito, tener que explicarle la receta a todos los presentes, uno por uno. Eso sí, imprescindible hacer la gracia y no reconocer que lo que llevas es comprado: «Me pasé toda la noche cocinando». Mítico.

Una vez metidos en harina y habiendo probado absolutamente todos los entrantes -masticando muy lentamente y cortándote con el panciño de Joane-, antes de que llegue el plato fuerte aprovecha para estirarte en el banco.

PATRON

Sólo tienes que aprovechar los sitios vacíos de quien se haya levantado, poner un pie a cada lado y estirarte horizontalmente. La conocida como “postura de patrón” te ayudará a que fluya la comida y afrontes en mejores condiciones el penúltimo tramo.

De todos es sabido que entre que se acaba el último plato hasta que se toma el postre, pasa un tiempo prudencial. Minutos que se aprovechan para ir poniendo lavaplatos, organizando las sobras -para que al acabar cada uno se vaya con su correspondiente tupper-, o hacer el café de pota y situar las licorinas en la cabecera de la mesa.

Pues bien, si quieres continuar con tu escaqueo, vete al baño en ese mismo instante. Como si te diese un apretón -que, ojo, te puede dar-, haces tiempo y vuelves a bajar, para enfrascarte en una apasionante batalla con los niños de la casa o prestándote voluntario para pasear tranquilamente a los perros por los alrededores. Nunca falla. No moverás un dedo y te despejarás para continuar la sesión.

¡Qué felicidad llegar a la mesa y comprobar que la bolla de manteca ocupa la mitad! Te sientas de nuevo, pides café, chupito y le pegas la primera entrada a la bolla, cogiendo bien de pringue. Otro de los clásicos de los patrones es que la bolla se convierta en cruasán, porque todo el mundo trinca la manteca del medio, así que sé rápido si no quieres que te toque el extremo petranca.

Como ya serán las siete de la tarde o así -las sobremesas del patrón empiezan tarde y acaban aún más tarde-, surgen en la mesa las primeras cantadas, los cotilleos, las confesiones y las discusiones. Procura no estar en medio de estas últimas, serás el culpable de rayar a los presentes y acabarás la fiesta amargado.

Y si aún te quedan fuerzas después de todo el día o has podido reponerlas echándote una siesta de escaqueo debajo del árbol o en una habitación del piso de arriba, empieza a liar a la gente para empatar con la noche: «En la Super 8 hay concierto…», «¿aún no habéis ido al nuevo Baco?». Todos los argumentos son válidos con tal de no acostarse pronto y sufrir el temido helicóptero.

Bien, como lo de la resaca ya os lo sabéis, hasta aquí llegan nuestros consejos para afrontar un buen patrón gallego. Sólo queda que los pongáis en práctica y nos comentéis si os han servido de ayuda. Desde Ferrol360 os deseamos un feliz patrón.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

En Ferrol360 utilizamos cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando, estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Puedes pinchar el enlace para tener más información. ACEPTAR
Aviso de cookies