Home / REC360 / Entrevistas / Eduardo Hermida: «El arte, ahora mismo, es el único alimento que hay contra tanta tristeza»

Eduardo Hermida: «El arte, ahora mismo, es el único alimento que hay contra tanta tristeza»

MARTA CORRAL / REBECA COLLADO | Canido | Viernes 5 septiembre 2014 | 13:41

Esquivando las obras que paralizan la arteria principal del barrio de Canido, llegamos al estudio que Eduardo Hermida ha estrenado hace pocos meses en la calle Alegre. El artista, promotor de Las Meninas de Canido, despide a sus alumnos y nos pide que entremos.

Acompañado de su amigo y fotógrafo, José Carpenter, y de su inseparable hija Estrela, la otra mitad del alma de Las Meninas, Eduardo conversa con nosotras pidiéndonos disculpas por los mensajes y las llamadas que, en plena cuenta atrás de la celebración, se ve obligado a atender.

Fuera hace un calor insoportable y así nos lo hacen saber los vecinos y amigos que a cada momento traspasan la puerta del estudio para saludar y preguntarle a Eduardo si necesita más botes de cristal o si ya solucionó esto o lo otro. Están implicados y expectantes, deseosos de que llegue el día en el que todo Ferrol levanta la vista hacia su vecindario.

Es obvio que, más allá de prender la mecha de la regeneración de uno de los barrios históricos de Ferrol, el espíritu de Las Meninas ha logrado traspasar la coraza de aquéllos que nunca habían tenido la suerte de conmoverse con el arte.

FERROL360 – ¿Cómo se siente Eduardo Hermida a pocas horas de empezar?
Eduardo Hermida – Bastante optimista, confío en que va a ser un éxito. El año pasado tenía muchísimo miedo por si fallaba el tiempo, por si la gente no respondía… Pero este año me lo estoy tomando con más calma, seguramente tiene algo que ver la doble pastilla que me tomo por las mañanas para bajar la tensión. (Risas).

360 – Y, como no te llegaba, este año además, en vez de un día hacéis dos.
EH – Todo junto era una locura, se solapaban unas cosas con otras y hay tanta demanda que tenemos que meterlo todo. Así se respetan todas las actividades y la gente puede verlo todo. No como el año pasado, que algunas de las propuestas no tuvieron mucho público porque coincidían con otras.

360 – ¿Sabes ya cómo van a ser las meninas que pinten este año los 70 artistas que vienen de toda España a Canido?
EH – Será una sorpresa, no lo sé. Al principio, cuando me llegaban los primeros bocetos, los miraba, pero después decidí no hacerlo porque había algunos que no me convencían demasiado. Así que preferí verlas todas una vez pintadas.

360 – ¿Aún quedan tantos espacios libres en las paredes del barrio?
EH – Sí. Por ejemplo, en el Corral de Chapón, la casa que se cayó dejó un muro muy largo con ambas caras, en el que pueden caber unos 20 pintores. En la calle Insua hay unas cuantas, en Cangrexeiras también. Donde para el bus en Molino del Viento hay otras cuatro o cinco casas que también dan juego para pintar siete u ocho meninas más…

Eso sí, se va a descontrolar un poco la ruta y tendrá que haber una señalización para guiar a la gente, porque el recorrido se va a ampliar hacia otras zonas del barrio e incluso nos han pedido que pinten algunas en edificios nuevos.

360 – Algunos de los artistas te piden espacios concretos, con un tipo de pared u otra y tú eres el que marcas y distribuyes los espacios.
EH – Hay una chica que viene de Ordes y que quiere toda la fachada de una casa. Me ha dicho que incluso ella misma trae los andamios. Yo no sé cuantos kilos de pintura va a poder necesitar, pero imaginaros.

Los espacios los marco con una M amarilla dando vueltas con mi hija por el barrio. Ella me ayuda bastante con todo esto y, cuando yo no esté, tiene que continuar el legado de su padre. (Estrela, pintando en otro rincón del estudio, sonríe tímidamente).

360 – No en vano, fuisteis los dos los primeros que pintaron meninas en Canido…
EH – Empezamos a pintar cuando yo tenía el estudio en la Tahona. Pintábamos en las paredes de las casas de alrededor. Después vino también un chavalito, Mohamed; Carmela, la vecina de enfrente, y un alumno mío que se llamaba Gustavo.

Más tarde vino a visitarme Jorge Cabezas, con una amiga, y dijo: «Qué iniciativa tan bonita, voy a pintar yo una». La pintó y fue cuando bajó el del rodillo y tapó. A raíz de ahí salió en los medios: «Tapado un mural de Jorge Cabezas» y todo empezó a tomar otro cariz, más artístico. No se perdió el acto reivindicativo, porque era para intentar llamar la atención sobre las casas abandonadas, pero sí se amplió al terreno del arte.

360 – Y “el del rodillo” no me digas que ahora tiene una menina pintada en su fachada…
EH – No, en la de al lado, pero a ese ya no se le volvió a ver nunca más. (Risas).

360 – ¿Elegiste tu al cuadro de Las Meninas o fue él el que te eligió a ti?
EH – Lo elegí por coincidencia, por el azar o, porque ahora que lo analizas, tiene muchos vínculos con lo que estamos haciendo.

Es un cuadro protesta. Hasta la imagen del rey se distorsiona y se empequeñece para hacerla casi desaparecer, dándole protagonismo a las criadas y a la enana, y a Nicolasillo. Hasta el propio perro tiene más importancia que los reyes en ese cuadro. La Iglesia reflejada en la monja, medio descompuesta, que sale atrás. Es un cuadro súper protesta.

«Las Meninas tienen que ser un acto reivindicativo, social y que tenga el encanto de lo cutre»

360 – Pasaste de tener que recurrir al crowfunding del Verkami para llevar a cabo la cuarta edición el año pasado a tener un apoyo fuerte del Concello para esta quinta edición.
EH – La concejala de Turismo, María del Carmen García Fraga, se ha volcado con Las Meninas. Desde su área me han proporcionado una cuantía económica que yo tendré que justificar con todas las facturas que se generen y nos permite cubrir muchos de los gastos del evento.

Por otro lado, todos los negocios que salen mencionados en el cartel han contribuido de una forma u otra. Algunos, como la empresa que monta el escenario o el Hotel Suizo, haciéndonos descuentos. Los comercios de Canido nos han dado fruta, han hecho chapas, camisetas, galletas…

360 – ¿A qué se destina, en concreto, el dinero que ha aportado Turismo?
EH – Con ese dinero se pagan las dietas de los artistas que participan. Se paga la cartelería y los trípticos con la programación. Se hace frente al alquiler de los equipos de sonido, del escenario… Y, claro, se compran las pinturas. También se han impreso telas con la foto de Xurxo Lobato que promociona esta quinta edición, para colgarlos por el barrio.

Este año, como novedad, se va a editar un libro de Las Meninas y también, Jesús Busto, va a realizar un documental. El dinero del Concello paga los gastos derivados de la producción audiovisual y de la edición del libro.

360 – Con tantos frentes abiertos, te habrás visto en la necesidad de ajustar mucho.
EH – El año pasado nos gastamos unos 8.000 euros y este año rondamos también esa cifra. No necesitamos tener un presupuesto mucho mayor porque Las Meninas tienen que ser un acto reivindicativo, social y que tenga el encanto de lo cutre, con escenarios modestos. Aunque mucha gente lo piense, yo no gano dinero con esto.

Los turoperadores pasearon por Canido contemplando las Meninas (foto: R.C)

Los turoperadores pasearon por Canido contemplando las Meninas (foto: R.C)

Eduardo Hermida en su estudio (foto: R.C.)

Eduardo Hermida en su estudio (foto: R.C.)

Formando parte de la identidad de un barrio histórico

360 – Diseñas los carteles y el programa, contactas con los artistas, hablas con los músicos, alquilas los equipos, marcas las zonas, montas la instalación eléctrica… y todo, sin sacar un beneficio económico, ¿te compensa?
EH – Cuando empecé a luchar por esto y a intentar llamar la atención por esto, siempre sentí mucho orgullo. Cuando voy a tocar me presento diciendo que soy de Canido, Ferrol. Llevo esta marca que llevamos los de Canido, es algo que está ahí y nos une.

Me podría ir a Santiago, A Coruña o Vigo, donde tengo clientes y tendría más éxito, pero no me quiero marchar de aquí. Las Meninas está siendo conocido en el mundo de la pintura a nivel internacional y eso lo compensa todo.

360 – ¿Imaginaste alguna vez que todo esto iba a acabar así?
EH – Si llego a saber que iba a acabar así, hubiese parado, porque no sé dónde va a acabar. Se me va a salir de las manos. (Risas).

360 – ¿No se te ha ido ya un poco de las manos?
EH – Se me ha ido un poco, pero aún estoy aquí pudiendo atenderos y no está mi secretaria dándoos las pautas mientras yo estoy dirigiendo todo desde Connecticut. (Risas). Creo que no he perdido aún el norte, soy capaz de administrar las pinturas, de organizar a la gente, de ir a marcar los espacios… Creo que todavía estoy preparado.

360 – Hace poco tu salud te dio un toque y un problema cardiaco te obligó a pasar por el hospital, ¿ahí te planteaste dejarlo?
EH – Pensé en dejarlo todo, sí. Llevo dos stents y si me sube la tensión puede darme un yuyu. Pero luego lo pensé fríamente y dije: no puedo, es algo que hice y tengo que continuar. A pesar de que el resto del año esté con mis proyectos, con un nuevo libro, una exposición que voy a hacer en Eslovenia y otra en el Torrente, siempre sigo pensando en cosas que pueden pasar en el año siguiente, en algo nuevo.

360 – Además, dejarlo ahora, cuando Las Meninas de Canido han despertado tanto interés en Europa…
EH – Ahora mismo el proyecto de la Ruta Europea de los Pintores Impresionistas, del que formaríamos parte, está un poco parado por el cambio de alcaldes después de las elecciones locales en Francia. Pero se presenta como una gran oportunidad turística para la ciudad.

360 – ¿En qué consiste exactamente?
EH – Se promueve desde Francia, desde pueblos que fueron escenarios de los cuadros de muchos de los pintores impresionistas del XIX. Hacen itinerarios en los que se visitan los espacios que aparecen en los cuadros, conservados tal y como se inmortalizaron, y con una reproducción del original.

Así, en Auvers-sur-Oise, el pueblo donde murió Van Gogh y que tuve la suerte de visitar, destacan muchos de los paisajes y edificios que salen en su obra, como la iglesia o el ayuntamiento. También forma parte de la ruta un pueblo de Italia, donde nació un pintor impresionista, y el Museo Nacional de Eslovenia, en Liubliana, que alberga muchas de las obras de los pintores impresionistas eslovenos.

360 – Y, ¿dónde encajan Las Meninas de Canido?
EH – Para que se considere Itinerario Europeo se necesitan, al menos, cuatro países participantes. Las Meninas las presentan como una acción de arte contemporáneo vinculado a las técnicas impresionistas: la idea del pintor que necesitaba salir a la calle a pintar como fuese, lloviese o hiciese sol, para aprovechar la luz.

360 – Una inclusión que abre un mundo de posibilidades turísticas si sabemos cómo aprovecharlas…
EH – El otro día vino el turoperador que hablaba de crear paquetes turísticos. Por ejemplo, tú llegas aquí y visitas Las Meninas y después las playas, el castillo de San Felipe, la Ruta de la Construcción Naval… Se podrían visitar en barco los paisajes de Bello Piñeiro, parar en Ferrol Vello, subir con un guía a ver meninas y comer en A Cándida.

Incluso puede haber uniones entre ciudades, a través del tren Transcantábrico que llegue hasta París, hasta Auvers-sur-Oise. No es nada utópico ni difícil, entrar hasta el Sena y coger una barcaza que te lleve a determinados puntos.

360 – Además, hay fondos europeos destinados a este tipo de proyectos.
EH – Hablando con Marta Gutiérrez, la persona que reparte los fondos del Plan Urban a nivel europeo, me decía: «Esto es lo que buscamos en Europa. En un sitio degradado, castigado, como puede ser tu ciudad, que de repente haya una revolución social y urbana, que participen todos los vecinos y se reconstruya un barrio pobre, convirtiéndose en el área residencial más deseada en esa ciudad». Pero aquí los 13 millones del Plan Urban ya están repartidos en obras urbanísticas, cuando no es el objetivo del plan.

Lo suyo sería montar una fundación o algo que gestione esos fondos. Yo no puedo. Ignacio [Ignacio Fernández, ferrolano residente en Francia directivo de la asociación Eau et Lumiére, desde donde se gestiona la ruta] me insiste en que tendría que vivir todo el año de esto, dedicarme solo a Las Meninas: Olvídate de pintar, de las clases, de todo; tienes que montar una oficina en tu taller y desde ahí gestionar el merchandising y gestionar el presupuesto.

360 – Pero tú eres pintor…
EH – Eso le dije. Yo tengo la necesidad de levantarme y venir a pintar a las ocho de la mañana. Tengo la necesidad de crear, de hacer cosas, de hacer figuras de cartón piedra, de pintar una pared, de hacer un libro, de escribir un cuento…

360 – Y la gente, ahora más que nunca, necesita que los artistas creen…
EH – El arte, ahora mismo, es el único alimento que hay contra tanta tristeza. Y contra tanta pasividad, y contra el pesimismo. Es lo único que hay que te alegra el corazón. Y es súper barato. Eso es lo que está pasando y, afortunadamente, somos muchos artistas desinteresados.

Con algunos de los artistas pintando ya las paredes del barrio, a pocas horas de que comience el programa oficial de Las Meninas de Canido que nutrirán más de 100 artistas entre músicos, bailarines, cineastas, poetas, fotógrafos y pintores; suponemos que Eduardo Hermida estará inmerso en mitad del maravilloso caos que ha creado.

Ustedes podrán verlo, seguro, a lomos de la bicicleta eléctrica que le han dejado para recorrer las calles de Canido sin que su corazón le pese más de lo debido. También verán a Estrela. Y a ustedes les mirarán los ojos de todas las meninas que claman desde las paredes. Orgullosas. Contemplándolo todo desde su atalaya. Deseosas de más mejoras en el barrio, de más vecinos, de más artistas.

Esperando a que anochezca para salir de sus muros y entrar en las casas que tengan aún las puertas abiertas, como antes. Para susurrarles al oído a aquéllos que cultivan el noble arte de soñar.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

En Ferrol360 utilizamos cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando, estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Puedes pinchar el enlace para tener más información. ACEPTAR
Aviso de cookies