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Ejercicio físico y tendencias, ¿hacia dónde vamos?

JOSÉ BARCIA TUCCELLI | Motivación para el cambio | Lunes 26 octubre 2015 | 10:13

Hace unos días un director de un centro deportivo me decía que se sentía sobrepasado por el ritmo de cambio de actividades al que estaba sometiendo a su oferta para ser “competitivo” en su entorno y no perder su cuota de mercado. ¡Ya no sé que hacer!- decía. La realidad es que en los últimos años se ha producido un cambio muy grande en la manera de consumir ejercicio físico en deportistas ocasionales y en entornos no profesionales.

El deportista que hace ejercicio por salud o por motivaciones personales solicita actividades que cubran sus expectativas, y éstas están siendo dirigidas de manera muy exitosa por algunos nuevos productos; en la mayoría de los casos bajo la forma del reto personal, de sobrepasar los propios límites, de mensajes desafiantes …muy bien escogidos… pero no dejan de ser un producto más, y no necesariamente el que mejor se adapte a nuestras necesidades y características.

Cuando nos disponemos a hacer ejercicio físico tenemos que tener claro cuál es nuestro objetivo, los motivos por los que nos hemos puesto en movimiento. Y lo mismo debería de suceder cuando hablamos de la oferta de actividades de los servicios deportivos.

Volviendo a la persona con la que iniciaba estas palabras; lo ideal sería que se “bajara” de ese ritmo de cambio constante, casi de contraprogramación. Lo primero es saber quién eres. Lo primero cuando nos presentamos delante de alguien es decir quiénes somos, tenemos que hablar sobre nosotros y a partir de ahí nuestro interlocutor decidirá si quiere o no seguir hablando con nosotros, si hemos despertado o no su interés.

Lo mismo sucede cuando hablamos de cualquier servicio, y en los deportivos también. Seguimos la tendencia casi de manera suicida, nos dejamos llevar por lo que nos imponen y después nos damos cuenta de que hacemos lo mismo que todo el mundo. Entonces, ¿por qué nos van a escoger a nosotros?.

Hasta no hace mucho tiempo decirle a cualquier persona que cogiera una pesa o que hiciera ejercicios en poleas era el primer paso para comenzar una maniobra cuyo único objetivo era convencerla de que estaba indicado, de que no había problemas, de que no se iba a hacer daño… y hacer esto a una persona jubilada… misión imposible.

A día de hoy vemos como, sea cual sea la edad y condición física, lo que se busca es levantar las pesas más cargadas, da igual la manera. Vemos a hombres y mujeres, sin apenas preparación, cuyo objetivo es ser capaces arrastrar una rueda de coche por un campo, sino subir cuestas con sacos de arena al hombro o enlazar actividad de alto impacto sin ningún control…

Y cuando preguntas por el motivo que pueda haber detrás de estas prácticas la respuesta es porque es un reto, para saber si puede hacerlo…¿ pero es eso un reto interesante para la persona?, ¿qué funcionalidad tiene ese comportamiento?, ¿y desde el punto de vista deportivo?. ¿se hacen evaluaciones de condición física antes de proponer un programa de ejercicios o de iniciar entrenamientos en actividades de alto impacto?.

Para lograr beneficios en cualquier tipo de entrenamiento hay que saber manejar los tiempos de “carga”, los tiempos en los que nos ejercitamos, con los de descanso, en los que el organismo va a recuperar el equilibrio sobrepasando el límite anterior (en una situación ideal). El concepto de sobreentrenamiento que termina provocando un descenso de los rendimientos del deportista, sino también lesiones físicas e incluso psicológicas, y que antes solamente encontrábamos en deportistas profesionales ha pasado al deportista amateur, al deportista que se ejercita por motivos personales, por motivos de salud.

Los preparadores físicos nos preocupamos y mucho de no provocar estos estados en los deportistas que se dedican a la alta competición… ¿pasa lo mismo en los centros de fitness y wellness?, ¿son realmente centros de wellness o solamente es un nombre?. Cuesta mucho desterrar los mitos sobre ejercicio físico, pero con muchas de estas nuevas formas de “vender” el ejercicio físico estamos volviendo a ellos sino creando nuevos “monstruos”.

Son actividades interesantes como entrenamiento para algunos tipos de público, no lo son para todas las personas. La práctica descontrolada está detrás de muchos de los abandonos de actividades deportivas, porque unas molestias mantenidas terminan por convertirse en lesiones que según como
sea nuestra actividad laboral o diaria puede ser muy complejo recuperar.

Por otro lado, parece que también volvemos al pasado y que la única forma de motivar es a gritos o que la catarsis que significaría realizar actividad deportiva centrados en el foco de nuestras frustraciones pudiera resultar positiva, y nada más lejos de la verdad. Si tenemos un problema lo que tendremos que hacer es cambiar el centro de nuestra atención, y no exprimir nuestras capacidades al máximo sudando pensamientos e intenciones negativas… ya vivimos en una sociedad crispada para que, aún por encima azucemos el fuego en los centros deportivos, supuestamente dedicados al fomento de hábitos saludables.

Tengamos claro lo que ofrecemos si somos un servicio deportivo y tengamos claro lo que buscamos si somos usuarios de ese servicio. No todas las actividades sirven para todas las personas y cubren todos los objetivos. Hay actividades muy divertidas que cumplen muy bien aquellos objetivos de entretenimiento o de relación social, pero que no van a ser las más interesantes cuando hablamos de mejorar de alguna molestia física concreta o de una lesión.

Hay actividades muy interesantes si lo que queremos es entrenamiento y ya tenemos una base sólida que van a ser contraproducentes si no la tenemos e igualmente nos metemos en ellas… no todo sirve para todo ni para todos… pongámonos retos y metas ambiciosas, pero que al mismo tiempo sean sensatas y asumibles. Recordemos que la motivación requiere de una buena dirección para ser eficiente…de lo contrario tendremos muchas cartas para terminar fracasando o haciéndonos daño.

José Barcia Tuccelli es licenciado en Educación Física y en Psicología y tiene una amplia experiencia en el campo del ejercicio físico, la salud y el deporte de rendimiento.

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