Home / Ferrol / Ferrol / El Ferrol que resiste

El Ferrol que resiste

RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Martes 25 marzo 2014 | 16:32

La crónica de una muerte anunciada, la de un ser humano que no dejó indiferente. Puede que el principio del fin de una generación dorada. La política, como reflejo cotidiano de los deseos colectivos, no es la misma.

Trazó Suárez un dibujo ahora parcialmente borrado, ajeno al consenso e inundado por ansias personalistas, el eterno reproche barato al adversario y la mediocridad que solo cree en el aplauso si es para el que lo escucha. Al contrario, ni agua. Adolfo Suárez, lo recordábamos en los minutos siguientes a su fallecimiento en este lugar, visitó Ferrol 25 días después de jurar su cargo como presidente del Gobierno.

Cómo hemos cambiado. O no. Por suerte o por desgracia, esta ciudad sigue atada a su pasado. Viernes 30 de julio de 1976, media tarde en pleno estío. Los Reyes llegan en el Azor, símbolo de los veraneos del ferrolano Francisco Franco mientras detentaba el poder a golpe de Consejo de Ministros en Sada.

Atracan en el Arsenal Militar, donde les recibe el capitán general de la Zona Marítima del Cantábrico, almirante Español Iglesias. La sede de ese departamento, hoy inexistente tras la reorganización de la Defensa no hace tanto, es el desaprovechadísimo e increíble Palacio de Capitanía, al pie de los Jardines de Herrera.

Vallas que impiden comprobar sus tesoros y que ahora gobierna el almirante jefe del Arsenal. Suárez, tantas veces rodeado por el ruido de sables que aquí también se conocía, no firma en el Libro de Oro del Ayuntamiento, sino que lo hacen los monarcas por su rango. Ni el presidente del Gobierno ni el alcalde habían sido elegidos en las urnas. El dictador había fallecido el año anterior, 20-N del 75.

Faltaban once meses para las primeras elecciones generales, casi tres ejercicios para los comicios que abrieron la democracia local. El regidor, el recordado Joaquín González-Llanos. Se cumplen 35 años de la cita iniciática para elegir el primer consistorio.

1979: se conoce lo que después hemos confirmado cada cuatrienio, somos una ciudad dividida. Casi al 50 % entre izquierda y derecha. Fragmentada como ninguna en Galicia. La mayoría absoluta no se consiguió hasta 2011. Por entonces, ganó el PSOE con 8 concejales, seguido por la UCD del jefe del Ejecutivo con 7 ediles, el PCG con 5, Unidade Galega con 3 y Coalición Democrática -germen del actual Partido Popular- con 2 escaños.

El escenario no es el mismo. Ni siquiera la plaza de Armas, sometida a tantos cambios urbanísticos de calado desde la construcción del Palacio Municipal en 1953. Subidas y bajadas, jardines y obeliscos, escaleras y comercios. La que conoció el primer presidente de la democracia ya contaba con tiendas como la emblemática Telstar, la óptica La Gafa de Oro o la boutique Mariló. Alguna cafetería y cierto ultramarinos.

En el mandato de Juan Juncal como alcalde, cerrarían los que quedaban, alegando un aparcamiento nuevo que aun no ha llegado. Como tantas cosas. Murales coloridos decoran aquellos bajos. Ellos sí que resisten, por suerte. Los nombres no pueden con el corazón de la tableta de chocolate: la plaza de Armas era del Marqués de Alborán.

Unos 20.000 ferrolanos aclamaron a Don Juan Carlos y Doña Sofía a su llegada al actual Concello, junto a titulares de ministerios que la democracia hizo desaparecer, como los de la Marina, el Aire y el Ejército. Éramos El Ferrol del Caudillo. Lo seguimos siendo para los que no quieren enterarse. Miles de personas en el recorrido de la comitiva desde la Puerta del Dique, que atravesó una calle Real que antes era General Franco.

Así era la plaza de Armas que se encontraron los Reyes y Suárez en el 76

Así era la plaza de Armas anterior a la Transición

La clase política nombrada por el franquismo pidió al Rey apoyo para demandas que, pásmense, siguen vigentes. Reclamaron ayuda para rehabilitar Ferrol Vello, que no estaba tan mal como ahora, sobra decirlo, pero que ya mostraba síntomas de claro agotamiento.

Crear un museo en el castillo de San Felipe, una idea que a los que nacimos después de la Transición nos parecía más reciente. Antes de marcharse en helicóptero desde la Estación Naval de A Graña, también tuvieron que escuchar que Ferrol quería una estación de autobuses.

A veces un lugar inhóspito, pero parece que es de lo poco que se hizo realidad. Y la colectividad gitana de la zona, por entonces relegada como grupo sin residencia fija, reclamó que pudiesen figurar en el Registro Civil y, por ende, acceder a educación o sanidad públicas.

Hoy parece una locura que un ciudadano no exista ante el Estado. O no. El arquitecto de la Transición estaba vinculado a Galicia. Y una ferrolana vivió una trayectoria semejante a la suya. A su lado.

Nona Inés Vilariño llevó buen criterio a las Cortes y elevó la entonces discreta cuota femenina. Optó sin éxito a la Alcaldía. Una mujer querida y respetada que, como Suárez en su fracaso con el CDS, no era capaz de recibir votos pese a tanto cariño.

¿Qué hemos perdido en este tiempo? Miles de trabajos, miles de vecinos, tanto tejido productivo y piel callejera. Lo hablábamos este fin de semana una compañera de oficio, algunas voces autorizadas del naval y un servidor. Nada volverá a ser como antes.

Habrá quien se niegue a reconocerlo en alto, pero todos lo sabemos. Todo ha cambiado. Para todos, en cualquier lugar. En las horas que la población española aprovecha para pedir ejemplo a una clase política desprestigiada por su propia falta de capacidad y de ambición, echamos de menos que alguien capaz sepa dirigir las maniobras del barco.

Nunca tuvo Ferrol la influencia necesaria a nivel estatal, asumámoslo. Pero un nuevo líder y un nuevo tiempo están por llegar. Mirar hacia atrás ayuda, sabemos lo que necesitamos. Depende de nosotros.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

En Ferrol360 utilizamos cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando, estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Puedes pinchar el enlace para tener más información. ACEPTAR
Aviso de cookies