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El oleaje no perdona en Ortegal: alerta en Bares y destrucción parcial del espigón de Cariño

Temporal en Porto de Bares (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Temporal en Porto de Bares (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Mañón | Miércoles 17 enero 2018 | 20:40

Las previsiones apuntaban a un período concreto, de las 16:00 a las 18:00 horas, como el de mayor peligro. Y no fallaron. El oleaje se soltó la melena en Ortegal, habitual escenario de mar bravo, y puso en alerta a los vecinos de núcleos ya acostumbrados a que los temporales llamen con insistencia a sus puertas.

Para empezar, una estampa de doble vertiente en O Barqueiro. El recoleto puerto permanece en calma, con lonja cerrada y apenas un par de locales hosteleros abiertos en el ecuador de la semana. Sin embargo, desde la terraza de uno de ellos se divisa que el mar, incapaz de alcanzar mayor graduación en el fondo de la ría, viene agitado desde el exterior.

En realidad, el prólogo de una tarde para la precaución. Desplegando una amplia paleta de tonalidades entre el verde y el azul, con regusto a espuma, el sol aparece de acompañante inesperado. En tierra, situación completamente diferente a la vaticinada para mar abierto.

Temporal en Porto de Bares (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Temporal en Porto de Bares (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Ni siquiera el viento irrumpe al norte del norte, en el punto más septentrional del territorio peninsular. Eso sí, la neblina apaga paulatinamente el día con la torre de Estaca de Bares como vigilante y escudo. A los pies del faro, restos acuáticos de alerta roja en el rostro.

El pequeño Porto de Bares, postal de excepción, se prepara para lo que está por venir. Sostenido en edificaciones adosadas al cinturón litoral, ya se han adoptado algunas medidas de seguridad tanto en el pueblo como en su emblemático muelle de impresionantes piedras.

Al filo de las 16:00 horas, los lugareños, que algo saben de esto, estiman que tardará en llegar lo peor. Unos minutos, en todo caso. En cambio, ya amarran sus teléfonos móviles porque en esta villa de cuento las olas ya son hermosas y fieras a un tiempo. Mero Barral dispara para este reportaje y la portería de su pista polideportiva es el eje perfecto.

Temporal en Porto de Bares (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Temporal en Porto de Bares (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Porque en Porto de Bares se convive 365 días al año con el mar como parte de la familia. Ese espacio de recreo, aledaño al acceso al muelle y a su zona de ocio, incluye sendos establecimientos que están cerrados. Tónica dominante en Mañón, que sabe esperar a Semana Santa o verano, cuando el desembarco de turistas obliga a reforzar la tarea.

A la entrada al puerto, una de las viviendas ejerce de atalaya en lo alto de un cerro. Desde su vallado, tres vecinos observan el inicio del equivalente a una lavadora a toda presión, con mar incontrolable en lugar de prendas que limpiar, con la sonrisa de quien está acostumbrado al espectáculo… y a que lleguen otros seducidos por un reclamo indefinible.

Confirmando que lo más duro vendría luego, el temporal se vestiría a media tarde de incómodo visitante. Rozando las residencias inmediatamente próximas, fotografía que se ha repetido en municipios cercanos, como en el casco urbano de Cedeira.

Temporal en Porto de Bares (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Temporal en Porto de Bares (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Lo más grave, en Cariño. Su alcalde, José Miguel Alonso Pumar, confirmaba a Ferrol360 la destrucción de un tramo del espigón del puerto; concretamente, en un trecho de su parte superior. Es allí «donde cargan los mercantes de gran tonelaje la dunita; es una zona que tiene acceso restringido, los ciudadanos no deben acceder a ella».

Está «vallada y tiene tornos; los celadores de Portos de Galicia lo estarán haciendo de una manera más intensa». «El tramo destruido es una sección del espigón principal, no es la primera ni la segunda vez que se ve afectado; cíclicamente, cuando viene un temporal fuerte, con olas como ahora de 8 metros cuando menos, acaba por perjudicarlo seriamente», ha declarado.

Por ello, aunque ha admitido que la Xunta «atiende las demandas y suele recuperarlo», ha abogado por «un planteamiento más profundo y ver si hay que buscar una solución que dure más en el tiempo». Es decir, que no sea «un simple arreglo; visto lo que está sucediendo con el clima, es de esperar que sean más frecuentes los temporales».

Temporal en Porto de Bares (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Temporal en Porto de Bares (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Para Alonso Pumar, «sería importante revertir esta dinámica». El alcalde de Cariño ha apreciado que el «oleaje más fuerte era a primera hora de la tarde, cuando el espigón se deterioró», considerando como una «auténtica barbaridad» que a algún ciudadano se le pudiese ocurrir acudir al punto. Pondría en «muy serio riesgo la vida».

Prevé que se puedan «cuantificar los daños en próximos días» e insiste: «Es una temeridad acercarse». A pocos kilómetros, en Ortigueira, el alcalde, Juan Vicente Penabad, ha descartado incidencias a preguntas de Ferrol360. El 112 sí ha destacado que una joven resultaba herida al caerle encima el tronco de un árbol mientras paseaba por la playa de Morouzos.

El relato de la afectada indicaba que una «ola muy fuerte había levantado un tronco», que habría caído sobre ella hasta impedirle cualquier movimiento. Fue al filo de las 17:30 horas y la propia herida llamó al servicio público de emergencias, que movilizó a 061, Policía Local y GES ortegano. También informó a los bomberos de As Pontes.

Temporal en Porto de Bares (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Temporal en Porto de Bares (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Los agentes policiales y el personal del Grupo de Emerxencias Supramunicipal liberaron a la joven, trasladada en ambulancia a un centro médico, una vez que levantaron el tronco. Mientras los barcos permanecen fondeados en áreas como la ría de Ares, en Valdoviño tampoco se han contabilizado hechos de relevancia.

Sin embargo, su alcalde, Alberto González, ha informado a Ferrol360 que se «echó a gente» que acudió a la carretera del faro de Punta Frouxeira por la peligrosidad de ese entorno. Y eso que el Concello, en la víspera, advirtió que cerraría el vial si fuese preciso y que en días de temporal la zona no es segura. Hay quien no aprende.

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