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El padre del joven fallecido en Pontedeume: «Mataron a un hijo y mataron a un hermano»

FERROL360 | Martes 8 abril 2014 | 17:59

Fernando Sánchez, padre del joven fallecido en Pontedeume la madrugada del 10 de julio de 2011, ha asegurado este martes que el escenario del crimen fue un montaje y que el cuerpo de su hijo fue desplazado tras morir en la vivienda de los acusados. Así lo ha afirmado durante la segunda jornada del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de A Coruña contra José Agustín Fernández Carpente y María del Carmen Fonte Galán.

El progenitor ha aseverado que «lo mataron, lo sacaron de la casa y lo llevaron al muro» en el que apareció desangrado. «Luego se fueron a la casa a limpiar todo», añadió, señalando que «tiraron el cadáver en unas silvas» y «limpiaron toda la casa». A su entender, «mataron a un hijo y mataron a un hermano». El jurado emitirá su veredicto tras finalizar el juicio este próximo jueves.

Mientras, los agentes de la Guardia Civil encargados de la investigación han descartado que el menor accediese al domicilio para cumplir con lo establecido en un juego de rol y resaltaron que no hay «datos objetivos» sobre un posible intento de robo. Uno de ellos añadió que «la desgracia de este asunto es que no podemos determinar cuál es el móvil».

Colaboración

Igualmente, indicaron que los residentes en la casa colaboraron con el Instituto Armado y no fueron conscientes del alcance de las heridas. «No sabían que había muerto, pensaban que estaba bien», opinó uno, declarando que a su llegada vieron a la mujer limpiando y «baldeando», pidiéndole que dejara de hacerlo.

María del Carmen Fonte reconoció que estaba «limpiando sangre», ante lo cual la acusación particular habla de destrucción de pruebas. Sin embargo, el agente de la Benemérita le atribuyó una actitud «colaboradora en todo momento» pese a que estaban varón y esposa «muy asustados». El menor, matizaron, llevaba guantes de látex en sus manos y otro par en sus bolsillos.

Además, llevaba unos pendientes de mujer y unos muñecos de Playmobil. En su vivienda había otros guantes y sendas linternas; sobre los primeros, la progenitora dijo que su condición de facultativa lo justifica. Las hermanas del fallecido y sus amigos, por otra parte, han definido al mismo como una persona «muy buena». Ninguno dio explicaciones sobre los motivos por los que dejó aquel día el grupo con el que estaba en la villa.

Yerno

El yerno del matrimonio, miembro de la Guardia Civil y primera persona en llegar a la casa tras los hechos, dijo que vio «gotas de sangre» y que los residentes «se derrumbaron» al enterarse de la muerte del muchacho. A su vez, un vecino confirmó que lo vio salir y caminar «unos sesenta pasos» de forma «inestable», sin que hiciese «ademán de pedir ayuda».

«Muy nervioso», el acusado llamó al yerno hasta en dos ocasiones. Vio luego al joven «boca abajo», pero no lo reconoció y confirmó su óbito. Al juicio también ha acudido un oftalmólogo en calidad de testigo propuesto por la defensa. Consideró que Fernández Carpente tiene una «hipermetropía fuerte» y que padecía cataratas, de las que luego se operaría.

A su entender, tendría entonces una «visión muy limitada» que solo le permitiría divisar «bultos».

Testimonio de la madre

Por su parte, la madre, visiblemente emocionada, estimó que «es imposible dar una explicación», confirmando que su hijo no conocía al matrimonio. A su juicio, «se le denegó el auxilio sanitario», remarcando que «todavía pienso que me puedo despertar y que todo sea una pesadilla». Asimismo, ha denunciado un «cambio de versiones» por parte de los acusados.

Resaltó que si «fuera a entrar en una casa no llevaría una camisa blanca y no llevaría dos móviles que estaban encendidos en todo momento». «Mi hijo era un niño todavía, no estaba todavía maduro como para decir que era capaz de hacer daño», dijo, remarcando que «solo se dedicaba a estudiar» y que era «brillante, un niño amoroso» que «no pudo vivir muchos años».

La magistrada detuvo su discurso cuando se preguntó «qué esconde esa gente». Sus hermanas, al borde del llanto, añadieron al relato que era «muy pacífico, muy bueno, desprendía bondad, hablaba con todo el mundo, era amigo de sus amigos y amigo de todo el mundo». Su hermana melliza, concretamente, definió su relación con él como «ideal; era como tener un mejor amigo en la familia».

En la vista de este martes se señaló que en el cuerpo apareció un llavero, que el acusado reconoce como suyo y con llaves de su casa. Enlazado apareció otro del propio joven, perdido semanas antes y con llaves que también abrían la puerta principal de la vivienda.

Acceso a la Audiencia Provincial de A Coruña

Acceso a la Audiencia Provincial de A Coruña

Un comentario

  1. Tengo que decir 3 cosas como continuidad de este artículo. Por una parte, los pendientes de mujer que tenía en el bolsillo eran de su hermana, que le pidió si se los podía guardar. Por otra parte el muñeco encontrado en el mismo bolsillo también era de su hermana. Estos pequeños detalles parecerán insignificantes pero no lo son, y lo que no me parece normal es que se haga un artículo que en teoría tiene que ser neutral y verídico y que ni se contraste la información. Que por qué lo se? Porque lo ha afirmado así su hermana.

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