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‘Ferrol no tempo’: la hermosa iniciativa fotográfica donde dialogan el pasado y el presente

MARTA CORRAL | Ferrol | Sábado 4 junio 2022 | 14:25

Dos fotografías superpuestas. Al fondo, una imagen contemporánea de las calles de Ferrol y delante una instantánea de ese mismo lugar pero en otro tiempo, en aquella ciudad que fue y muchos ya no conocimos. Un instante atrapado por un fotógrafo que a veces no tiene ni nombre. El pasado y el presente unidos en un diálogo visual que invita a dejar volar la imaginación para pasear por las historias de los ferrolanos y ferrolanas que vivieron antes que nosotros.

Así es el proyecto Ferrol no tempo, una iniciativa del ingeniero y arqueólogo ferrolano Borja Rey Seoane, que hace unos tres meses empezó a cultivar a través de su cuenta de Instagram y su perfil de Facebook. Al otro lado del teléfono, este profesor de Informática que está ejerciendo en Santiago de Compostela y contando los días para su inminente regreso a Ferrol, explica a Ferrol360 que se inspiró en el primer proyecto de este estilo que conoció hace algunos años, con imágenes de la batalla e Stalingrado en la II Guerra Mundial y de la ciudad en la actualidad.

Otras propuestas sobre Londres y incluso la conocida Pasado en paralelo, con fotos de la Guerra Civil en Madrid, también van en la misma línea bélica. Sin embargo, Borja Rey ha querido huir del ambiente belicista para centrarse en escenas más costumbristas. No en vano, confiesa que uno de aspectos que hace que se decante por una u otra foto es, precisamente, que salgan personas en ellas. Aquí es donde entra en juego su máster en Arqueología, valora, puesto que le brinda la oportunidad de imaginar, por ejemplo, cuál sería la rutina de la aguadora que sacaba llenaba dos pesadas sellas en la fuente de San Roque.

La inquietud empezó a materializarse cuando Borja Rey vivía en Cáceres y la ciudad extremeña le sirvió también de escenario, al igual que lo hace ahora Compostela además de Ferrol. Suele haber un par de fotos al día tanto de Ferrol no tempo como de Compostela no tempo, imágenes que tienen que estar disparadas a pie de calle y con unas características concretas en cuanto a la luz y el encuadre, nos asegura su autor, quien realiza las fotografías actuales en sus paseos por las ciudades.

Las imágenes antiguas las busca en diferentes foros de Internet, sobre todo en los grupos de Facebook creados para intercambiar fotos de otras épocas como Ollar Galicia o Fotos de Ferrol Antiguas, pero también en archivos municipales o regionales. En su selección hay elementos que le llaman la atención sobre otros, como que esté retratada la acción humana o animal, con el objetivo de que las escenas cobren vida de nuevo y cuenten una historia.

En Ferrol no tempo se encuentran verdaderas maravillas sobre la que una podría estar escribiendo párrafos sin parar, inventándoles vidas a esa gente que discurría esquivando el obelisco de Churruca, quizás también algunas aguadoras entre ellas. Podría elucubrar sobre la identidad de las niñas que bajaban vestidas de Primera Comunión por delante de la iglesia de Dolores o intentar descubrir qué iban a ver al Jofre los matrimonios tan elegantes de principio de siglo que caminaban por la calle de la Iglesia.

Quizás alguien podría reconocer todavía a esos cerillitas que salen jugando en los jardines de Herrera con sus abrigos rusos o podrá dar testimonio de haberse tomado algo en aquel Oasis el Cantón de Molíns que parecía sacado de un cuadro de Hopper. Puede que se reconozcan en la taquilla del Cinema y recuerden todavía la película que estaban a punto de ver o que nunca antes hayan visto la foto de Alfonso XIII en el atrio de San Julián.

Podemos imaginarles los días buenos y las miserias a las gentes que vendían en una plaza de Abastos que nos arrebataron al principio de los noventa o en el mercado de leña y quincalla que se hacía en la plaza de Churruca ―después llamada de Armas― antes de que se cambiase de ubicación a Esteiro. También podríamos montarnos en uno de aquellos tranvías que dibujaban raíles por la ciudad y la conectaban con los municipios de la ría en días no tan lejanos.

De momento, a pesar de las posibilidades infinitas del proyecto, Borja Rey no se plantea salir de Instagram y explica que sería incluso complicado poder llegar a hacer una exposición por la calidad de las propias imágenes antiguas, que no se podrían ampliar con un buen resultado. De momento, nos conformarnos con seguirlo en su perfil ―aquí el de Instagram y aquí el de Facebook―para pasear a diario por alguno de esos rincones que hemos pisado mil veces, pero esta vez caminando al lado de nuestros abuelos.

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