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«Gracias, Canido»

Imagen de este sábado en la fiesta de Las Meninas de Canido 2018 (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Imagen de este sábado en la fiesta de Las Meninas de Canido 2018 (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Ferrol | Sábado 1 septiembre 2018 | 20:15

Puede parecer un pasaje de «Alicia en el país de las maravillas», pero en Canido todo el mundo sonríe. El sol brilla, la temperatura acompaña y la gente se encuentra. Por si no fuese suficiente, la excusa para ver a tantas caras conocidas abraza a la cultura.

El arte urbano se adueña de un barrio que parece inventar nuevos rincones para que el espíritu no muera. Aparecen más Meninas, que ya tienen otros rasgos y que han mutado en expresión urbana. Tras la música nocturna, calma en el escenario y en la zona reservada a la gastronomía. Las sábanas se pegarán con gusto.

Poco a poco, el callejero se despereza. Y reaparecen con otros ojos obras que ya figuraban en las paredes que son lienzos, pero que quizá pasaban desapercibidas. Las gentes de la zona más castiza también esbozan gesto de alegría. No falta nadie para una cita que en 2018 adquiere tintes de gran formato.

Imagen de este sábado en la fiesta de Las Meninas de Canido 2018 (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Imagen de este sábado en la fiesta de Las Meninas de Canido 2018 (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Los trazos que ya ocupan fachadas completas son los que más sorprenden. Cervezas en el Cruceiro, algo fresco a la sombra de un árbol y sobre la hierba apilada en el colmado de Poeta Pérez Parallé. Hay gusto, mimo en los detalles. Desde la diferencia, Canido quiere ser como otros lugares del mapa que despuntan por vanguardia. Sin perder su esencia.

En uno de esos frontales de edificio imponente, justo al lado de dos pequeños chalés que recuerdan a las series americanas y que ahora lloran el abandono, un perro con corona es acariciado por una niña. Como firma, un texto que puede resumir lo que aquí late: «Gracias, Canido, por vuestro amor al arte».

Familias completas, jóvenes, adultos que buscan el sabor de lo nuevo. Anónimos que mañana, puede que en cualquier otro día del año, vuelvan para paladear con calma, sin bullicio, las creaciones espontáneas. El evento, aunque no entiende de públicos, sí reserva espacio en Alonso López para los más pequeños, que aprenden a golpe de entretenimiento.

Imagen de este sábado en la fiesta de Las Meninas de Canido 2018 (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Imagen de este sábado en la fiesta de Las Meninas de Canido 2018 (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Aparece Eduardo Hermida. El artífice del éxito conduce a centímetros de la bajada de Insua y saluda. Todo marcha bien, nunca mejor dicho. Repartidos por el resto de la barriada, los miembros del grupo adscrito a la organización supervisan y guían al despistado, como han hecho en días pasados repartiendo folletos por la ciudad.

Poco a poco, el color va impregnando esquinas, bajos, ventanales. Ratifica el optimismo de un Canido a la espera de ese hotel y restaurante que abrirá en breve al pie de la calle Alegre, que vive la amplitud de las zonas verdes de Poeta Pérez Parallé y que exprime un centro cívico con un amplio abanico de posibilidades.

Para redondear la faena, se oye a la Banda Ferrolá de Música. Interpreta la banda sonora de una película que se antoja fantasmagórica y aporta una pincelada de desenfado. Es una explosión veraniega un 1 de septiembre, cuando parece que todo huele a otoño.

Imagen de este sábado en la fiesta de Las Meninas de Canido 2018 (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Imagen de este sábado en la fiesta de Las Meninas de Canido 2018 (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Buzos blancos, anónimos que posan con estoicismo y más Meninas de las esperables tras diez ediciones. Quedan paredes. Velázquez habla con sus acompañantes de lienzo, incluyendo a un perro, a modo de advertencia y el Corral de Chapón rebosa por la Menina Teimuda de Down Ferrol y otra, con artistas de rasgos asiáticos, a base de azulejo.

En esa misma manzana, el mismísimo Hermida copa una fachada y se suceden las fotos, como en el Banksy que parece que no es tal. Cualquiera es actor principal en esta película de fantasía con muchos ingredientes de realidad. Un canto a la felicidad con guiño hacia la batalla de la mujer contra el cáncer, simbolizada con un pecho extirpado.

Hasta hay féminas del cuadro que saltan a la calle en formato carne y hueso, cabello de la época y ropa especial. Calor público, privado y ciudadano. El sueño no encuentra el segundo idóneo para despertar en lo alto de la urbe naval. Bendito problema.

(Fotos: Mero Barral© / 13fotos – 2018. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.)

Un comentario

  1. Enhoraboa Cánido un barrio con excelencia,a tope.

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