Home / Cultura / Iria Folgado: «En mi disco Ecos de Breogán, interpreto a Elisabeth Maconchy, una compositora poco reconocida en la actualidad»

Iria Folgado: «En mi disco Ecos de Breogán, interpreto a Elisabeth Maconchy, una compositora poco reconocida en la actualidad»

FOTO & TEXTO: ALICIA SEOANE | Miércoles 6 de marzo 2024 | 14:37

A sus 27 años de edad, Iria Folgado es el corno inglés de la Konzerthausorchester Berlin, un instrumento de la familia del Oboe. Iria lleva toda la vida tocando, empezó a los nueve años, y hasta ahora, la música la ha acompañado en todas las etapas de su vida. Desde San Sadurniño a Berlín, Iria es una de esas mujeres que no hace méritos de sus esfuerzos personales, en ella todo parece haber sucedido de manera espontánea y casi innata.

Para algunas personas como Iria, el sacrificio va siempre acompañado de placer y una sonrisa enorme. Quedamos en la playa de Valdoviño, estamos en un bar por suerte abierto, fuera llueve como si no hubiese mañana, a Iria Folgado le gusta oler el atlántico desde esta esquina del mundo.

FERROL360. _ ¿Cómo te inicias en el Oboe?

IRIA FOLGADO. _ Yo tenía nueve años cuando comienzo en el Conservatorio de Ferrol. Tenía un amigo que me dijo a los ocho años que me apuntase que me iba a gustar. Nosotros íbamos al colegio de San Sadurniño, y la madre de este amigo era mi profesora, y tenía sensibilidad hacia la música. Este compañero empieza con ocho años en la música y me anima a presentarme a las pruebas del conservatorio, mi tutora que era su madre también me anima. Había que hacer un examen para entrar, si sacabas mejor nota tenías preferencia en elegir instrumento, que tenía un limitado número de plazas. Como yo no saqué una nota muy buena, los instrumentos conocidos habían volado porque los niños con mejores notas los habían escogido. Entonces a mí solo me quedaban los desconocidos, entre ellos el oboe. No sé cómo hubiese sido tocar otro instrumento… ¡Por suerte funcionó bien! (se ríe)

F360. _ Supongo que cuando dices funcionar, no es algo que sucediese solo, porque hay que estudiar toda una carrera, ensayar mucho, entiendo que algo te motivaría…

I.F._ Sí, es verdad que tuve que estudiar mucho, y me gustaba, aunque también me apoyaron en los estudios. Y además es que me encontré con profesores que siempre me motivaron mucho. Recuerdo a Guillermo, un profesor del conservatorio. Él era muy jovencito, y me animaba a tocar. Ellos ya me quisieron promocionar pronto. Es verdad que luego estudiaba con nueve años, una hora diaria, que quizá eso no lo hagan todos los niños. Como me gustaba iba contenta. Más adelante entré en la banda de Narón, que era los sábados de mañana, y ¡me encantaba ir!

F360. _ ¿Qué encontraste en la música que te hizo continuar?

I.F._ Primeramente la música en sí misma. Yo al principio quería ser profe de conservatorio. Al iniciarme en el Oboe, me gustó tanto que ya no quería cambiar de instrumento. Quería terminar la carrera y ser profesora. Después de los quince años, entré en la Orquesta Joven de la Sinfónica de Galicia, un proyecto pedagógico de la Sinfónica de Galicia, que hacían tres encuentros anuales, con orquestas de adolescentes, como si fuese un campamento, pero todo el día tocando. Era como ser profesional. Ahí ya me dije, ¡lo que quiero es tocar en una orquesta!

F360. _ ¿Cuál es para ti la dificultad de un instrumento como el Oboe?

I.F._ Si hablas con cualquier oboísta, te lo va a decir, es complicada la fabricación de las cañas, que las tienes que fabricar tú manualmente. Es importante la calidad de la madera, y tiene que vibrar bien. Es un instrumento que te obliga a ser un poco artesana. Hay una parte de corcho y otra de madera que la tienes que atar. Yo por ejemplo ya compro la madera con la forma, pero hay gente que la compra en bruto y las fabrican personalmente. Es un mundo el tema de las cañas, que nadie me había contado al principio. Dependemos de algo material que está vivo, en el sentido de que por el clima pueden variar, hinchan, deshinchan, … ¡todo un mundo!

F360. _ ¿Cómo das el salto a una orquesta internacional como la de Berlín?

I.F._ Gracias a mis profesores que me alentaron a hacer la universidad fuera, primero tienes que hacer una prueba de acceso. En Berlín, hice mis estudios superiores y el máster, a la vez, entro en la Karajan Akademie der Berliner Philharmoniker. Además, en Berlín hay 7 orquestas clásicas: dos de ópera, una de ópera cómica, dos de radio, luego una Sinfónica, otra Filarmónica. Todas están duplicadas, por el tema de cuando era el muro de Berlín, entonces había dos orquestas, una del Este y otra del Oeste. Ellos saben que son los creadores de la música clásica, y cuidan mucho la música, con lo cual las opciones allí, son muy buenas.

F360. _ ¿Cómo entras en la Konzerthausorchester Berlin?

I.F._ En la música todo funciona a través de pruebas, lo que es otro contra para los estudiantes de esta carrera, si tienes que desplazarte a hacer ciertas pruebas, o no tienes el dinero para pagar todo lo que ello conlleva, pues vas perdiendo opciones. Yo tuve suerte que entré muy joven, al vivir allí, tenía más fácil el tema de los desplazamientos para las pruebas.

F360. _ ¿Cómo es el día a día de un músico de Orquesta en Berlín?

I.F._ Para que te hagas una idea, entramos a ensayar a las diez, lo cual es muy buena hora, siempre llego media hora antes para calentar. La Orquesta está en pleno centro de Berlín. Trabajamos de diez a tres, y ahí hacemos pausas de descanso para tomar un café. Trabajamos con un director principal y luego a veces tenemos a otros directores invitados, que es algo que está muy bien porque lo que te pide el principal no te lo pide el invitado. De esta manera siempre es ¡algo refrescante!… Las tardes las aprovecho para estudiar, ensayar, ¡y vivir!.

Nosotros tenemos que ensayar muchas horas, es decir, tenemos que usar los músculos de la cara, y esto requiere de estudio, cargamos material que es pesado, entonces la espalda la tienes que trabajar también. Este entrenamiento es el fit de los músicos (se ríe)

F360. _ ¿Qué es lo que más te gusta de Berlín? ¿Extrañas algo de aquí?

I.F._ A mí Berlín me encanta porque tienes de todo, además estoy muy hecha a la ciudad porque ya llevo muchos años allí. Para lo que a mí me gusta es el mejor lugar del mundo para estar, la verdad. También me encanta ir a conciertos con mi pareja que es portugués y también es músico, el acceso que tenemos allí a la música clásica, es impresionante, podemos ver lo mejor del mundo, y esto es una suerte para nosotros.

Por otro lado, echo de menos, el poder ir andando a los sitios sin perder mucho tiempo. Además, a veces las ciudades grandes son tan grandes que se pierden un poco las relaciones, son más individualistas. Aunque yo al seguir en contacto con gente de cuando estudiaba no lo noto tanto.

F360. _ ¿Cómo surgió la posibilidad de grabar un disco propio, Ecos de Breogán?

I.F._ Surge a través de una beca del Injuve, la gané, y surgió la posibilidad de grabar el disco en la Iglesia de Santo Domingo de Tui. A través de Poliédrica el sello editorial de Samuel Diz y Beatriz Fontán. Yo había tenido contacto con ellos a través del Festival de Música no claustro, en el que me invitaron a participar con una residencia artística, además de que les interesaba mi carrera es porque Tui, tiene una relación muy grande con el Oboe.

Hay retablos donde aparece este instrumento tocado por querubines. Hay mucha iconografía donde aparecen los oboes. Ahí se estableció una sintonía muy buena, y surge esa posibilidad de grabar un disco. Pude desarrollar un proyecto más personal, gracias a las buenas condiciones que me ofrece Konzerthausorchester Berlin. Estar en Berlín, me permite establecer colaboraciones con otras Orquestas, y también dedicarme a mi formación.

F360. _ ¿Cómo fue el proceso de sacar tu álbum?

I.F._ EL CD fue grabado en verano, en septiembre hicimos todo el proceso de edición, y fue un proceso muy intenso. En este disco trabajo con otras compañeras y compañeros, he buscado un equipo de personas, con las que yo tenía una sintonía, quería que lo pasásemos bien, y que fuese un proceso creativo bonito. Conseguimos financiación y, además, con los músicos fue todo muy fácil porque ya nos conocíamos de adolescentes de la Orquesta Joven de la Sinfónica de Galicia y otros festivales . Eran personas que me apetecía reunir.

F360. _ ¿Por qué decides llamarle Ecos de Breogán?

I.F._ Primeramente, yo había tenido la oportunidad de tocar la obra de Fernando Buide Del Real, que él había arreglado para mí, en ese festival de Tui. Así que quería que ese tema estuviese presente. Otra de las obras fue de Benjamin Brien, que como la de Buide las interpreté en el festival Música no Claustro en el 2021, donde nació la idea del disco. Estas serán la primera y la última obra del disco Ecos de Breogán.

Quisimos investigar qué música había alrededor de este compositor, y empecé a indagar y aparecieron nombres de mujeres como Elisabeth Maconchy. En el mundo de la composición y de la Dirección la mujer no ha tenido a penas presencia, ni siquiera ahora, que se les está todavía empezando a dar ese valor.

Yo quería que hubiese una mujer, y me fascinó esta compositora, es muy rica musicalmente, y quizá más compleja de escuchar. Además, fue una mujer muy valorada en su propia época, es una pena que aún, habiendo sido valorada fuese tan desconocida.

Al final esos Ecos de Breogán, que es un disco de música clásica, está inspirado en el folclore de estos compositores británicos, ese folclore era celta, es un folclore que es familiar para mí. Yo revisito de alguna manera este universo sonoro, y vuelvo a través del atlántico a revisitarlos con la obra del compositor gallego Fernando Buide Del Real, como cerrando un círculo. 

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

En Ferrol360 utilizamos cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando, estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Puedes pinchar el enlace para tener más información. ACEPTAR
Aviso de cookies