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Movidos por la contradicción

JOSÉ BARCIA TUCCELLI | Motivación para el cambio | Jueves 8 noviembre 2018 | 9:31

Circulaba con mi coche desde el puente de As Pías hacia A Gándara y me encontré con tres ciclistas, un adulto y dos niños pequeños. Entiendo que un padre con sus hijos en un paseo familiar. Iban en fila por el borde entre la carretera y la acera, como deben de ir. Con sus cascos correspondientes y circulando a velocidad baja.

Con todo, en ese momento pensé que si estuviera en su lugar me costaría mucho poder disfrutar del paseo, al menos en ese tramo. Demasiado peligro, demasiada desprotección. Y ese tipo de circunstancias las tenemos que lamentar en muchos lugares de nuestros entornos cotidianos. Por un lado tenemos una escena que podríamos estar festejando y alabando, pero por otra, estamos comentando la desconfianza que genera.

Las organizaciones internacionales que velan por el cuidado de nuestra salud intentan promover la práctica regular de actividad física señalando que será de gran importancia diseñar espacios que faciliten la práctica. Poner al alcance de los ciudadanos los mejores medios para que cuando sintamos el impulso de ponernos en movimiento no encontremos obstáculos que nos impidan materializar el deseo.

Para generar hábitos saludables resulta imprescindible la repetición, y para lograrla habría que dar todas las facilidades posibles. Así, diseñar ciudades saludables. Una vez las tengamos, podremos también avanzar en la limitación del empleo de vehículos contaminantes.

Por otro lado, tendremos que conseguir que los mensajes sean comunicados de forma eficiente, lograr generar una sensibilidad suficiente en la población tanto para que todos podamos comprender la necesidad de incrementar su práctica de actividad física como para saber respetar a quienes la estén llevando a cabo. La falta de empatía con los deportistas que realizan su práctica en vías públicas es lamentable e inaceptable.

Un buen ejemplo son los adelantamientos bruscos a ciclistas, la falta de respeto por la distancia mínima para llevarlos a cabo, gestos y malas palabras, son habituales en nuestras carreteras; y lo que vienen a mostrarnos es precisamente esta falta de comprensión por lo que están haciendo esas personas, que básicamente es, o bien entrenar para alcanzar algún objetivo deportivo o bien cuidar de su salud a través del propio ejercicio físico o del disfrute de su tiempo libre.

Una persona que practique cualquier deporte y que se haya visto en estas situaciones va a saber ponerse en el lugar de este ciclista y va a maniobrar con mucho más respeto y cuidado. Y lo mismo nos podemos encontrar quienes corremos por estas mismas vías. A quien considera un estorbo a una persona que esté realizando ejercicio físico seguramente le espera un nivel de salud poco halagüeño.

Vivimos en constante contradicción. Porque cuando se pregunta en las encuestas por nuestras preocupaciones principales la primera suele ser la salud, la conservación de nuestra salud; y sin embargo, encontramos sin dificultad muchos argumentos como los que estamos utilizando para llamar la atención de que no está funcionando el plan.

Sin entrar en otro tipo de hábitos insalubres, tenemos que recordar que los niveles de sobrepeso y de obesidad en nuestra sociedad siguen en cotas muy alarmantes, así como la pobre práctica de actividad física en casi todos los grupos de edad, pero sobre todo en niños. La promoción de la práctica de la actividad física será mucho más determinante a la hora de conseguir mayores niveles de salud y de calidad de vida; y será además mucho más barata y por tanto sostenible a medio y largo plazo que nuestro actual sistema sanitario. Evitar que las personas enfermemos será siempre y para todos una buena noticia.

Otra posible vía para lograr promocionar la práctica deportiva será a través de la visibilidad de los deportistas o de los equipos deportivos más cercanos. Aquí, en Ferrol y alrededores, tenemos a varios representantes destacados tanto a nivel individual como colectivo, pero será precisamente en estos últimos en donde encontramos esas contradicciones de las que venimos hablando y que nos sirven de apoyo hoy.

Dos equipos de deportes con tradición en Ferrol, el fútbol sala y el baloncesto, han comenzado en esta temporada a compartir el Pabellón de A Malata. Dos equipos que han ganado protagonismo por sus éxitos en competición, que han conseguido captar a un número muy importante de seguidores pero que los tienen que acoger en una instalación deportiva que está demasiado necesitada de reformas y de inversión.

Deseamos tener éxito deportivo en nuestra ciudad, y cuando lo tenemos no sabemos qué hacer con ello. Problemas de convivencia entre clubes que han trascendido a los medios y a las redes sociales, una superficie de juego para el baloncesto en la que la pelota no bota y que parece un mal chiste, problemas constantes con la iluminación, vestuarios que parecen de otro tiempo y un largo etcétera. Siempre se nos dice, ¡cuidado con lo que deseas no vaya a ser que se cumpla!.

José Barcia Tuccelli es licenciado en Educación Física y en Psicología y tiene una amplia experiencia en el campo del ejercicio físico, la salud y el deporte de rendimiento. Para más información podéis visitar su página de Facebook.

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