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Navantia se despide del ‘Príncipe de Asturias’, el primer gran buque de la democracia

FERROL360 | Viernes 2 junio 2017 | 9:42

Los trabajos de preparación del Príncipe de Asturias previos a su traslado hacia el puerto de Aliaga (Turquía), donde se desguazará para convertirse en chatarra, han finalizado en el astillero ferrolano de Navantia. Sin que haya trascendido una fecha oficial para su partida por parte del ministerio de Defensa, podrían pasar todavía dos semanas antes de que el buque sortease por última vez las estrecheces de la ría que le vio nacer.

Fue a finales de este mes de abril cuando un grupo de trabajadores de la plantilla de Navantia en Ferrol, los mismos que prestaron sus manos para levantar la nave que simbolizó la culminación de la construcción naval ya en el período democrático, promovía una despedida para el recuerdo que se materializaba este jueves, cuando cerca de 300 bazaneros pisaban su cubierta de vuelo por última vez para tomarse una gran foto de familia.

A las 9:30 horas se citaban en el muelle siete, a lo pies del buque. Estaban convocados todos los trabajadores de la factoría, aunque por edad no hubiesen participado en su construcción, pero alguno, admitía, declinaba la invitación porque «no siento los colores. Los protagonistas son los compañeros que estuvieron trabajando en él».

No todo el mundo sabe que el Príncipe de Asturias se libró por los pelos de llamarse Almirante Carrero Blanco, como recogía el decreto que autorizaba su construcción en junio de 1977. El 8 de octubre de 1979 se colocaba su quilla en la antigua Bazán y el 22 de mayo de 1982 la reina doña Sofía estallaba contra su casco la botella que lo impulsaba hacia su botadura, su primer contacto oficial con el mar en el que navegó 24 años.

Hasta Ferrol también había viajado el ahora rey emérito Juan Carlos y su hijo Felipe, actual monarca, acompañados del por entonces presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo. La constructora había logrado romper otro techo de cristal poniendo en circulación el primer barco de guerra de estas características hecho en España, anclando así la presencia fundamental de la Armada en el nuevo panorama político. Ese buque, el más grande construido hasta que llegó el Juan Carlos I, es el mismo que espera en el muelle siete para iniciar su última singladura.

La cubierta de vuelo del buque sirvió de escenario para las instantáneas que pasarán al recuerdo (foto: Kiko Delgado para Navantia)

La cubierta de vuelo del buque sirvió de escenario para las instantáneas que pasarán al recuerdo (foto: Kiko Delgado para Navantia)

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