Home / Eume / ¿Quieres fidelizar?…¡cuida a tus clientes!

¿Quieres fidelizar?…¡cuida a tus clientes!

deportes

JOSÉ BARCIA TUCCELLI | Motivación para el cambio | Miércoles 25 mayo 2016 | 9:56

La búsqueda eterna en cualquier servicio deportivo es encontrar la receta mágica, la actividad, la novedad, la tendencia que consiga que sus clientes deseen permanecer a su lado sin atender a las llamativas luces de la nueva instalación que siempre va a aparecer. De esa atracción por probar algo nuevo, algo diferente, de ver qué pasa si dan un paseo por otra escena, si escuchan otras propuestas.

La infidelidad en estos casos no tiene un gran coste porque, a diferencia de lo que suele pasar en las relaciones afectivas de pareja, el abandonado hará todo lo posible para que vuelva a su lado, y no solamente le va a perdonar sus escarceos sino que pondrá todo su interés en que nunca más tenga esos deseos de marcharse.

La fidelización de los clientes es tema central en toda reunión de inicio de temporada en cualquier centro o servicio deportivo, la importancia de mostrarse atractivos, de estar al día, de tener todo aquello por lo que la gente pregunta es motivo de disputas constantes entre empleados y directores. Entre el deseo de éxito y la realidad, la distancia entre lo que una empresa espera o lo que ha decidido que necesita y el resultado que se ha obtenido tras los esfuerzos de todas las personas implicadas en la venta.

En esta carrera descabezada por mantenerse en el camino, por no quedar descolgados se termina por construir una arquitectura de actividades variadas y en ocasiones hasta variopintas, con o sin rigor, con o sin sustento, que podrán o no perdurar en el tiempo, que cambiarán según el viento de la tendencia, en experimentos de ensayo-error, cuya evaluación y existencia dependerán del número de personas que asistan tras una breve presentación, con una paciencia limitada a la construcción del nuevo producto, dejando al mismo tiempo la credibilidad del ejercicio físico y también del técnico responsable al nivel que hayan quedado estos intentos.

Ponemos de esta forma todo nuestro esfuerzo en mostrar lo que tenemos, en las características de nuestra creación, de nuestro producto. Le decimos a los encargados de ofrecerla que insistan en ensalzar sus puntos fuertes, lo ponemos en los carteles, fotos llamativas y haremos lo mismo cuando la cambiemos por otra.

Y al poco tiempo, los lamentos y los reproches se harán presentes en las entrañas de estos servicios deportivos porque ya no funciona, porque ya no sirve esta forma de vender y nadie quiere asumir responsabilidades.

Vivimos en sociedades en las que queremos todo para ahora mismo, queremos disfrutar de las cosas sin que nadie nos diga que no se puede, nos gusta algo y lo cogemos, el único límite es el que nos ponemos nosotros mismos. Eeso nos lleva a un problema importante, y es que nos acostumbramos a este tipo de satisfacción que nos aboca al aburrimiento constante y a la búsqueda interminable por que algo nos llene, por que algo nos guste realmente, por encontrar lo que se acomode a nuestros deseos.

Deseos que van cambiando y a los que nos entregamos sin mayor resistencia. Lo vemos en nuestros trabajos, en nuestras relaciones personales de pareja y amigos. Compramos y abandonamos lo que sea, lo que nos apetece es lo que nos hace actuar. Atendemos únicamente a nuestras urgencias y nos olvidamos de lo que es realmente importante. Comportamientos que señalamos como incorrectos a nuestros hijos, pero a los que nos entregamos como adultos.

Los que nos dedicamos a los servicios solemos caer en esta tentación de poner delante de la persona aquello más luminoso, aquello que lo deslumbre y de darle lo que en ese momento quiere, de mostrarle innovación. Cuando la verdadera innovación es el cambio, pero no en la manera de presentar lo mismo, no en cambiar la música que nos acompañe en la carrera, sino en la forma de afrontar el camino, el cómo creamos la esencia de nuestro Servicio, cuál va a ser su sustento, los cimientos del edificio.

Presentar al interesado el por qué de nuestras iniciativas, en quién se va a convertir si se decide por nosotros, en preocuparnos realmente por cuidarlo y por mejorar su calidad de vida. Si somos capaces de cuidar a nuestro cliente, de mejorar su vida, nos será fiel eternamente. Si realmente lo ayudamos nos tendrá en alta estima, y siempre nos tendrá en cuenta como una opción preferente.

Pero para esto no sirve con cambiar continuamente de producto, no basta con decir que nuestra actividad adelgaza más que la anterior, ni que es todavía más efectiva que la que tuvimos ayer, ni que la música es más impactante. Consiste en saber qué es realmente la calidad de vida, en qué está basada, cuáles son sus elementos, y a partir de ahí ponernos a trabajar.

Las reuniones de trabajo cambiarán de foco, el resultado económico será eso mismo, una consecuencia del buen hacer de la empresa, de un servicio que desee cuidar de sus clientes y no el fin, la guía y el único pensamiento de todos los actores del proceso.

La calidad de vida es una percepción, una valoración subjetiva que cada uno de nosotros hacemos sobre cómo estamos disfrutando o padeciendo nuestra existencia y, como tal percepción subjetiva, no está compuesta únicamente de lo que tenemos o de las cosas que tenemos a nuestro alcance, sino que depende en mucho de cuestiones tan personales como las expectativas, los valores y de las evaluaciones que vamos haciendo sobre nuestras condiciones.

También sobre las circunstancias que vamos pasando, sobre qué tenemos y qué creemos que nos merecemos, sobre nuestro ideal tanto personal como de vida, y un largo etcétera que deja muy a las claras que si solamente nos prestamos al esfuerzo de inventar y dar más de lo mismo seguiremos siendo esclavos de la novedad. Aunque lo nuevo llame la atención y consiga un primer resultado positivo, si al final es lo de siempre, terminará como en las anteriores ocasiones. Olvidado en la historia de los fracasos esperados.

Una de las quejas más repetidas por personas que no consiguen obtener sus objetivos es que les falla de fuerza de voluntad, que no son constantes, pero es que en la génesis de este problema está precisamente nuestra forma de vivir sin ser capaces de ver a medio plazo, de postergar las gratificaciones. La fuerza de voluntad se trabaja, se hace poderosa paso a paso, es una escalera de peldaños que hay que subir uno a uno, no una puerta que dé acceso a lo que se añora.

Un ejemplo lo encontramos en estos días en los que el sol empieza a visitarnos. Nos acordamos de que tenemos cuerpo cuando el calor nos va obligando a sacarnos capas de ropa y en ese momento decidimos que queremos presentarnos delante de nuestra sociedad con otra imagen. Entonces vamos a una instalación deportiva para que nos ayuden a conseguirlo.

De nuevo queremos satisfacer nuestra necesidad lo antes posible, ¡para ya mismo! Y para eso vamos a hacer lo que haga falta, vamos a aparecer en las actividades con mayor gasto calórico, nos dan igual los desórdenes de alimentación en que incurramos, pedimos la pócima milagrosa, pero ni así llegamos a nuestra meta. Pronto nos frustramos y lo dejamos para una próxima ocasión.

Es un comportamiento que se va reproduciendo año tras año, día tras día, en cualquier servicio deportivo. Tanto que lo hemos considerado ya normal. A ninguno de nosotros nos sorprende, ni tampoco le sorprende a nadie en nuestra sociedad. ¡En algo estaremos fallando si no hacemos nada para cambiar esta forma de afrontar los objetivos en la vida!. Pongamos en valor un cambio real, preocupémonos por cuidar a las personas, por mejorar su calidad de vida y comprobaremos cómo nuestros clientes nos declararán fidelidad, estarán más sanos y serán mucho más felices.

José Barcia Tuccelli es licenciado en Educación Física y en Psicología y tiene una amplia experiencia en el campo del ejercicio físico, la salud y el deporte de rendimiento. Para más información podéis visitar su página de Facebook.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

En Ferrol360 utilizamos cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando, estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Puedes pinchar el enlace para tener más información. ACEPTAR
Aviso de cookies