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Tú a Ferrol y yo a Nueva York

COSAS DE NOELIA | Miércoles 19 de noviembre 2014 | 21:30

[El texto que viene a continuación corresponde a las epístolas 2.0 que mantengo con un amigo de Ferrol de toda la vida con residencia actual en Nueva York. Nada está sacado de mi imaginación sino que está basado en hechos 97 % reales como todo lo publicado en esta sección. Tengo su consentimiento para ello, pero me ha pedido que mantenga su anonimato y utilice un nombre falso a la par que exótico, así que le llamaré Míster Enigmático]

Míster Enigmático se ha establecido en Nueva York después de una andadura mundial muy diversa, lo que se ha traducido en multitud de anécdotas que acaparan las conversaciones de nuestros reencuentros, también ayuda el hecho de que conoce todo lo que sucede en Ferrol porque a diario lee la prensa local y mantiene el contacto con sus familiares y amigos. Es él quien me avisa, desde la distancia, de los comercios que van cerrando en la calle Galiano. Como bien dice: «Yo te hablo desde aquí pero con el corazón en Bonilla».

Lo último que me ha comunicado es la problemática en torno al mamotreto moderno que quieren hacer en el antiguo Hospicio de Amboage -en nuestras charlas intercontinentales nos imaginamos que estamos tomando unas copas en Cazadores, arreglando el mundo- y me ha trasmitido su conformidad con las alegaciones vertidas sobre este particular, ratificando una postura que viene manteniendo desde siempre: a ver por qué carallo a los particulares se les exige, hasta lo imposible, restauraciones que mantengan la apariencia del siglo XVIII y la administración construye edificios con fachadas mazo de chungas que rompen con todo y de dudosa vejez. ¡Y las farolas!, añadí, ¡U-las papeleiras! ¡Macetas! ¡Bolardos! ¡Miradores -sin vistas- de cristal! ¡Ascensores! Exclamamos emocionados emulando a una pareja del Un, Dos, Tres. Ferrol es un excelso binomio de movidas cayéndose o feas coma demos. Nuestros conocimientos son amplios y profundos pero utilizamos el lenguaje de la calle, porque somos gente sencilla con ideas sencillas.

La arquitectura es un tema que nos apasiona. Y como él se refiere a la ferrolana desde Nueva York, yo no me quiero quedar atrás y le pregunto su opinión sobre la iglesia con forma de filtro de café (entre otras comparativas) que han construido en la Zona Cero. A Míster Enigmático la cabeza le va a muchas revoluciones y lejos de criticar el citado templo de oración, considera que hay que ampliar horizontes en esta materia y levantar más lugares de culto.

Así que ya tiene una propuesta en firme cuyo nombre -aún por confirmar- sería “Peregrinación da bola de nata”. La ubicación será en una pequeña aldea del Ortegal donde se levantará un Partenón para honrar a Atenea, porque hace mucha falta; la construcción, en mármol blanco combinando con granito de Porriño y el tejado, por supuesto, de uralita; en el interior una pira con licor café y un altar con herba de namorar a la venta. Ya nos ha pedido a los amigos que colaboremos con cualquier elemento arquitéctonico que vayamos a tirar, como son los somieres para hacer un cierre, tendales para poner a la entrada del templo y clarear los ropajes de las sacerdotisas y bañeras para que beban los animaliños de los sacrificios. Las ofrendas consistirán en bollas de nata con café durante todo el año, a excepción del mes de febrero, donde se dejarán en el altar torrijas, orejas y freixós, y una botella de Anís del Mono de exvoto. Una alegre romería, para dar las gracias y adorar a los dioses del Olimpo y que nos sean propicios, es casi una realidad. Como concluye Míster Enigmático: «Las grandes obras empiezan con grandes ideas».

A Míster Enigmático le corre ferrolanidad por las venas y le explota en el corazón, y haciendo caso omiso a esa nueva corriente que se muestra harta de este sentimiento, es el mejor embajador de Ferrol en el mundo. De su mano, centenares de personas de multitud de países diferentes han visitado nuestra ciudad y se han marchado felices, y felices no por irse, sino por haber podido disfrutar de las tapas, del pulpo, de la entrada entre Castillos, de la empanada de merluza y pasas de Mundo o la de atún del Valencia, del Albariño, de la lancha de Mugardos, del licor de guinda de la abuela en la sobremesa, de la hospitalidad, de la insistencia patológica en beber licor café y en ir a San Andrés, de las playas, del arte callejero, del modernismo en todas sus vertientes, del surrealismo de sus gentes, de los adoquines, de la fiesta y del arroz con leche, llevándose algo de Sargadelos si son pudientes, una concha de Meirás y muchas fotos.

En su día a día neoyorkino, nunca falta un pensamiento dedicado a Ferrol: se compra lo más parecido a un bollo suizo que tengan en Balthazar e imaginando que es de la Suiza (QEPD), se pasea por Central Park buscando a los pavos del Reina Sofía. Es tan intenso su amor por nuestra tierra que a veces le traiciona su propia mente. El otro día sin ir más lejos -me contó-, que en una dinner organizada por unos amigos suyos de Brooklyn, acabaron la velada jugando a las películas y cuando le tocó a él proponer dijo Sempre Xonxa, ante el desconcierto de todos.

A Míster Enigmático no le gusta la gente que presume de vivir fuera para darle más validez a su opinión, de hecho la humildad y normalidad con que vive cada hecho extraordinario que le toca vivir es una de las cosas que más admiro de él. El mes pasado, mientras teníamos una charla por el chat del Facebook, me comentó que se había asomado con su bata y su taza de Colacao y debajo de su ventana estaban Robert De Niro y Anne Hathaway rodando una escena ante un carrito de helados. Puedo asegurar que yo digo con más nerviosismo que me encontré con el de Águila Roja en la cola del baño del Pinsapo.

Como excepción de su percepción vital con cotidianidad extrema, se acompaña una fotografía de los días en los que su barrio se convirtió en Gotham durante el rodaje de Batman, que con inusitada ilusión compartió con nosotros.

Se acerca el día de Acción de Gracias en Estados Unidos –cuarto jueves del mes de noviembre- preludio, como sabemos por cantidad de películas en general y por Sensación de Vivir en particular, de los grandes eventos y fiestas navideñas que tienen lugar en Nueva York, con arranque en el encendido de las luces del Árbol de Rockefeller Center el día 3 de diciembre –primer miércoles después de Acción de Gracias-, el Radio City Christmas Spectacular, la Shopping Weeky sin perjuicio de esas tiendas de Manhattan adornadas con motivos navideños desde el Thanksgiving’s Day, el fin de año en Times Square… Y por la cabeza de nuestro protagonista, Míster Enigmático, cruzará, justo en ese preciso instante, el Belén de la Orden Tercera, el lanzamiento a dar de caramelos desde las carrozas, la cena de Nochebuena en casa de su abuela, las luces del centro, que, oye, desde que ponen leds es una maravilla y el brindis con el champán del reparto de Bazán.

Y sí, mi querido Míster Enigmático, llegarás por Navidad, como si nunca te hubieras ido, y tras tu tradicional paseo por la calle Real para despojarte de la desubicación y convencerte a ti mismo de que no lo estás imaginando sino que de verdad estás aquí, nos iremos de cabeza a O’Galo porque el Cabazo va a estar a tope.

«There is no place like home: cuando te vas a Oz y luego ves que tu curruncho en Kansas tampoco está tan mal, aunque sea un desierto y andes a tornado a la semana» (Míster Enigmático)

El barrio de Míster Enigmático fue Gotham por un tiempo

El barrio de Míster Enigmático fue Gotham por un tiempo

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