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Una cata de vinos para paladares ‘campechanos’

Cata De Vinos La Espuma 5

JOSÉ RAMÓN CAAMAÑO | Ferrol | Viernes 09 agosto 2013 | 18:11

Desde las conjeturas acerca de la existencia de viñedos allá por el siglo IV en la ría de Ferrol, hasta las voces que rememoran el vino como una esencial fuente fiscal de recaudación de impuestos a costa de los trabajadores ferrolanos durante el reinado de Felipe V, son muchas las referencias que recuerdan con más o menos certeza la estrecha relación que a lo largo de la historia se ha forjado entre la urbe naval y el vino. A día de hoy, hay quienes continúan intentando expandir su cultura a paladares de todas las generaciones. La Espuma, tienda abierta al público frente al bingo de la calle de la Iglesia, celebró el pasado jueves su segunda cata de vino. Que no la última.

Y es que cada vez es más habitual ver frente a su puerta a curiosos que, mirando extrañados, se preguntan quién es ese guitarrista que encaramado al escaparate lanza melodías al barrio de A Magdalena, o qué será lo que están ofreciendo en el interior de este cuidado comercio; que desde que abrió poco antes de las navidades ha querido formar parte de ese núcleo que está luchando por dar algo diferente y una nueva vida a las calles. Y no es de extrañar que con las estanterías repletas de los mejores caldos, la consolidación de las catas sea sólo cuestión de tiempo, como evidencia el éxito de esta nueva convocatoria gracias a las redes sociales y al boca a boca de los clientes.

“Nos gusta la idea de celebrar una reunión alrededor del vino promocionando las diferentes denominaciones a la vez que la gente las va probando, y al mismo tiempo aprender a través de los profesionales que las crean. Es una forma de darle el carácter social al vino y crear nexos entre la tienda y cliente, la tienda con la bodega o los clientes entre sí, porque muchos de ellos se están conociendo aquí”, nos cuenta José Castro, propietario de la tienda de especialidades.

Si en la primera cata fue un ribeiro del Pazo Casanova el invitado, en esta ocasión, aderezada con la música del guitarrista noiés Rafa Fernández, Bodegas Eidosela cedió una familia de albariños, algunos de los cuales no se comercializarán hasta las próximas fiestas navideñas. “Cada mes hacemos muestreos para ver la evolución del vino y cómo se va tratando y utilizamos algunos para este tipo de eventos. Uno de los que sacamos hoy creo que tiene seis o siete meses en rima y está perfectamente apto para consumir”, explica Francisco Javier Piñeiro, director comercial de esta pequeña cooperativa con casi cincuenta hectáreas de viña propia, una de las pocas bodegas que elaboran vino de O Condado.

Ferrol y sus catas

“En Ferrol se consumen vinos de calidad”, sentencia Piñeiro, quien hizo las veces de enólogo durante la cita. “La gente prefiere beber un poco menos pero de buena calidad. La verdad es que me sorprende, porque encuentras muchas zonas en las que se busca más la tertulia y beber un vino cualquiera. Los ferrolanos son más selectivos y les gustan los buenos vinos”.

Por su parte, la presidenta de la Asociación de Sumilleres de Galicia Gallaecia, Mercedes González, afirma que “me duele un poco tener que hacer referencia a Ferrol como un “segunda Rioja”. Si bien el mundo del vino en la comarca ha crecido muchísimo, me gustaría que se consumiese mucho más vino gallego. Me resulta paradójico que se dé un homenaje a La Rioja en Ferrol, cuando debiera ser La Rioja quien homenajease a la ciudad gallega”.

Un sentir, el de reconocer a Ferrol como cuna de buenos bebedores, que ha rondado a la ciudad desde tiempos remotos; a pesar de que solo algunas recientes iniciativas puedan impedir que más allá de los límites de Betanzos, hacia el norte, no se conozca producción de vino alguna. Pero, independientemente de ese reconocimiento, ¿es Ferrol una ciudad de catas?

Según José Castro, “las hay, pero creo que está un poco metido el mundo profesional en ellas. Creo que lo ideal es introducirte con la gente que se está introduciendo. No tienes que ser un experto ni un enólogo, simplemente tienes que disfrutarlo, te gusta o no te gusta. Y tampoco es el vino algo exclusivo de los señores, es una cosa de todos”.

Bajo estas premisas, en lugares como La Espuma se desarrollan catas abiertas de sorbos y risas, tecnicismos justos y en las que toda la capacidad sensorial gira en torno a una copa. “Es muy bonito ver a un profesional como la copa de un pino hablando de tú a tú con una persona que se ha tomado unos pocos albariños en su vida. Además, ¿quién mejor va a conocer un producto que quien lo fabrica y, en el caso del vino, los que se desviven por él?”, pregunta José Castro.

Para Mercedes González, “no es lo mismo para un conjunto de personas que se inician y hay que ir descubriendo el perfil de vinos que les puede llegar a gustar que un grupo que lo sabe todo y está acostumbrado a beber vinos talluditos y rancios. El proyecto a corto plazo es sobre todo enseñar a conocer y disfrutar el vino a la gente joven, porque hemos creado tales asepsias que ha desaparecido la educación en el consumo de vino que se hacía en casa”.

Por su parte, Piñeiro afirma que, “en una cata profesional, vendría un señor, te explicaría los diferentes vinos y matices y adiós muy buenas. ¿Por qué no una cata coloquial, en la que la gente participe y pregunte para responder? Eso es lo que intentamos, pero sí que es verdad que no todo el mundo está dispuesto a ceder su local para hacer una presentación de vinos. También influye la época, el verano no es de las mejores; y que somos un montón de bodegas, entonces hoy te viene una, mañana te viene otra, pasado otra más…”.

Así, podría decirse que en el mundo del análisis sensorial hay tantas catas como clientes, vinos o profesionales que las conducen; y que cada vez hay muchos más consumidores preocupados en conocer, descubrir y disfrutar. Y, aunque es evidente que los sectores en expansión son más dados al intrusismo, no es menos cierto que sigue habiendo personas que aportan profesionalidad a sus iniciativas; y que en Ferrol no solo cierran tiendas, sino que también las hay que abren.

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