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Una gesta y un gran respiro

Imagen del Baxi-Quesos El Pastor Zamora de A Malata (foto: Mero Barral / Ferrol360)

Imagen del Baxi-Quesos El Pastor Zamora de A Malata (foto: Mero Barral / Ferrol360)

RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Ferrol | Sábado 19 enero 2019 | 22:15

De nuevo, al ritmo de la oda a la supervivencia de Gloria Gaynor. El Baxi sabe que el elemento principal está a punto de ocupar por completo la parte inferior del reloj de arena. No hay tiempo para la meditación cuando los inicios de partido son cada vez más acelerados.

Por lo pronto, el Quesos El Pastor sacó las uñas desde que el balón empezó a pasar de mano en mano. Tenía apoyo incondicional de parte de su hinchada el cuadro de Zamora en la enésima tarde de aparente mala suerte para las locales cuando se quedaban cerca del tablero.

La parroquia castellana osciló entre el desmelenarse por tan buen comienzo a un silencio paulatino. Las universitarias, por si había dudas, exhibieron su hoja de ruta diáfana. Lucha, suceda lo que suceda. Veloces a la contra, las zamoranas obligaron a Sandra Prieto a dejar el chaquetón en la silla. Venían curvas.

Patri Cabrera, durante el Baxi-Quesos El Pastor Zamora de A Malata (foto: Mero Barral / Ferrol360)

Patri Cabrera, durante el Baxi-Quesos El Pastor Zamora de A Malata (foto: Mero Barral / Ferrol360)

A Elin Gustavsson le correspondió dar estabilidad, resolver ante un quinteto guerrero. Dotado de notable capacidad para bloquear vías de movimiento. Al Baxi le costó encontrar su espacio y se vio lastrado por una tendencia errática en el tiro.

Errores letales, por instantes casi primerizos, llevaron al descontrol provisional en el eje de la cancha. Prieto exhortó a que jugasen al baloncesto de una vez (tal cual, no es preciso situar comillas). Una desesperación incipiente reclamaba a gritos un medicamento.

Pugna incesante para acabar con 9-18 al primer cuarto y emerger más próximas a la plenitud en el segundo. Marcado por apariciones como las de Patri Cabrera, triple acierto, o Natalia Rodríguez, vitalidad y efectividad. Pudo ser un 30-30, aunque se desplazaría al 33-35 apretado para el ecuador de un duelo vital.

Imagen del Baxi-Quesos El Pastor Zamora de A Malata (foto: Mero Barral / Ferrol360)

Imagen del Baxi-Quesos El Pastor Zamora de A Malata (foto: Mero Barral / Ferrol360)

La fragilidad al ataque volvió a marcar el retorno al parqué. El tercer cuarto asomó y al Quesos El Pastor, en teoría, ya le fallaba algo la maquinaria. Tenía el Baxi, pese a carecer de una rotación tras la marcha de Miscenko, la oportunidad de recomponerse. Oportunidad dorada, no se metió en esos minutos con todas las garantías.

El plantel zamorano fue despertando y recordó que no había venido a desperdiciar las posibilidades de relajar su escenario liguero. Recobró dominio frente al aro y forzó a un renacimiento azul que se cocinó a cámara lenta mientras había que retirar, como cada dos por tres, la publicidad mal adherida a la pista.

Un desacierto foráneo y una acción ofensiva algo más certera elevaban al Uni en su campo de minas. Las que tenían que apretar eran las del grupo naranja. Contra los balones de mantequilla, pausa y certidumbre. Sin embargo, el peso de navegar en un deseo de remontada perpetua cimentó la adversidad.

Marina Delgado, durante el Baxi-Quesos El Pastor Zamora de A Malata (foto: Mero Barral / Ferrol360)

Marina Delgado, durante el Baxi-Quesos El Pastor Zamora de A Malata (foto: Mero Barral / Ferrol360)

Dejando escapar la que tenía visos de ser una estructura bien soldada hacia el triunfo, al Baxi le merodeaba la alta exigencia de ser firme y ponerse las gafas para traducir la pizarra. Sin perder la templanza. Tras el tercero, en el que muchas medidas esenciales no salían según lo deseado, su 45-51 se erigió en piedra de toque.

Cuando aprieta el hambre, el barco no es gobernable. Algunos balones se arrojaron al abismo ante la incredulidad generalizada. Salir a flote es una quimera con rival experto y arbitraje fallido. Para que el aire no escasease, el Baxi abrió con ímpetu las ventanas. Chatilla, irregular en el partido, aumentó en dos el total de puntos.

Agarrar la pelota se hacía heroicidad. Se mascaba la gesta, salen Patri Cabrera y Marina Delgado. 44 segundos de infarto, 56-60. Un punto, otro triple de Cabrera. Acierta Zamora uno de sus dos tiros; tiempo muerto a 6 segundos, 59-61. Emoción hasta el delirio. Perfección: Amarah mete triple. Un segundo. Éxtasis, 62-61. Victoria.

(Fotos: Mero Barral© – 2019. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.)

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