FERROL360 | Domingo 6 enero 2019 | 18:47
La procesionaria del pino, Thaumetopoea pityocampa, es una mariposa en estado larvario que vive en los pinos y se alimenta de sus brotes. Aunque más comunes con la llegada del final del invierno, en los meses de febrero y marzo, el buen tiempo de estas últimas semanas ha provocado que ya estén poblando los pinares de la comarca.
Las orugas nacen en otoño y permanecen en bolsones blancos hasta que salen de ese estado y bajan de los árboles para enterrarse y entrar en crisálida. En en ese estado cuando las vemos vagando en fila india por parques y montes, siendo un auténtico peligro, sobre todo, para los perros porque la inhalación de los finos pelos de la oruga, donde oculta su veneno, puede producir desde urticarias hasta reacciones alérgicas.
Según los expertos, conviene prestar atención y acudir inmediatamente a un veterinario si nuestros perros se rascan desesperadamente, si salivan en exceso, presentan alguna hinchazón en la piel, su lengua cambia de color, tiene ampollas o úlceras, o está nervioso.
Hablando de procesionaria, así está el pinar de Doniños… O se están comiendo los pinos o van allí hacer surf pic.twitter.com/UAAqZAF59j
— Sad Nachiño (@NachodeFerrol) 5 de enero de 2019